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Me Robaron Tres Años, les Cobraré una Vida Entera romance Capítulo 593

Antes de que pudiera terminar, Fiona lo interrumpió: —No sé si es por pasar tanto tiempo con él, pero me he vuelto igual que él.

Esteban preguntó con el rostro sombrío: —¿Igual en qué?

Ella se acercó a su oído y dijo cada palabra con claridad: —Sin límites.

Fiona usó todas sus fuerzas para soltarse de su agarre, se dio la vuelta sin dudar y caminó hacia su carro. Delante de él, arrancó y se marchó a toda velocidad.

«Sin límites».

Esas dos palabras se repetían en su mente, difíciles de borrar. Apretó los puños de pura rabia. ¿Querían estar juntos y felices? ¡Eso era absolutamente imposible!

Por la tarde, en la clínica. Fiona estaba atendiendo pacientes cuando una figura conocida entró por la puerta. Llevaba sombrero y cubrebocas, no se le veía la cara, pero en cuanto la vio, la reconoció al instante. Era Bianca.

—Thiago, checa si esta dama viene a consulta. Si no está enferma, ¡invítala a salir!

Fiona se adelantó antes de que la otra pudiera hablar. Bianca, aunque molesta, reprimió su enojo y dijo con frialdad: —No te apresures a que tu gente me corra. Solo vine a preguntarte un par de cosas; cuando te desocupes, búscame en la sala de descanso...

—Por como hablas, ¿de verdad crees que nuestra clínica es tu territorio? —Thiago extendió el brazo, bloqueándole el paso.

Fiona, preocupada de que armara un alboroto que afectara el negocio, se acercó con paso firme y la miró con indiferencia: —¿A qué viniste exactamente?

Bianca dio unos pasos y fue directa al grano: —Escuché que de verdad estás con Samuel, ¿es cierto?

—Si estoy con él o no, no tiene nada que ver contigo, ¿verdad? ¡Él es Samuel, no tu Esteban!

Fiona la miró con el rostro oscurecido y la voz grave.

—Si es verdad, eres una descarada, ¿no? —Bianca frunció el ceño—. ¿No te da miedo que esto se sepa y toda la familia Flores se entere?

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