Entrar Via

Me Robaron Tres Años, les Cobraré una Vida Entera romance Capítulo 641

Fiona miró la pantalla de su celular. Después de que él abrió el video, se escucharon las voces de Daniela y Maite conversando.

Cuando el video terminó, Samuel extendió la mano hacia la pantalla y deslizó el dedo hacia atrás:

—La foto que recibiste al principio debió ser esta, ¿verdad?

Fiona miró la fotografía y su rostro se oscureció al extremo.

Al ver que ella no decía ni una palabra, el hombre habló:

—En realidad, ese día recibí las fotos que tomó el espía de Daniela. Esteban te besó en la entrada del Residencial San Jerónimo. No pude contactarte en todo el día, así que esa noche me fui a tomar.

»Fui a beber solo, no llevé a nadie. Supongo que Maite me siguió a escondidas. Al ver que estaba borracho, me llevó de regreso al hotel. La razón por la que me apoyé en su pecho fue porque ella me abrazó primero, y en mi borrachera, la confundí contigo.

»Después me vomité y se me bajó la borrachera por completo. Así que esa noche no pasó nada entre nosotros, ni siquiera nos besamos; solo fue ese abrazo. Le pedí que comprara un boleto de avión y regresara esa misma noche.

»Fue hace poco, cuando Abraham investigó tus fotos con Esteban, que descubrió el trato entre Daniela y Maite…

Fiona escuchó en silencio su relato de los hechos, sin que su expresión cambiara en lo absoluto.

—Sé que esa noche te grité y estuvo mal —los ojos de Samuel se mantenían enrojecidos—. Quiero pedirte perdón, espero que puedas perdonarme.

Fiona alzó la mirada hacia él y sus ojos también se llenaron de lágrimas.

Realmente quería decirle que, en el fondo, lo amaba muchísimo.

Pero este incidente le había dejado algo muy claro.

Fiona continuó:

—Pero en el momento en que viste eso, tu primera reacción fue sospechar que yo también había vuelto con él, lo que demuestra que nunca has confiado en mí. Pero la realidad no es así.

»Ese día me besó a la fuerza en la entrada; no pude soltarme, así que solo giré la cabeza y terminó besándome la mejilla. En cuanto al abrazo que viste, fue porque él insistía en quedarse a dormir en el Residencial San Jerónimo y dijo que si lo dejaba abrazarme se iría. Tuve que ceder.

»Ahora que lo pienso, debió darse cuenta de que estabas afuera del patio. ¡Seguro me abrazó para que tú lo vieras! Quería abrir una brecha entre nosotros.

»¡Pero tú nunca confiaste en mí! Pensaste que con solo chasquear los dedos, yo volvería con él.

—Es el hombre que amaste durante nueve años, tienen un hijo en común. ¿No es normal que me preocupe?

Samuel alzó la vista para mirarla, con un fondo de dolor en sus ojos.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Me Robaron Tres Años, les Cobraré una Vida Entera