—También andan diciendo que Isabela es divorciada, y que después del divorcio, su exesposo sigue persiguiéndola. Y ahora que tuvo este accidente, el primero en ir a rescatarla fue él. Dicen que Elías le salvó la vida, y que le será muy difícil elegir.
—Si dijeran que Elías ya no siente nada por ella, sería más fácil de manejar. Pero si no hubiera sentimientos de por medio, Elías no habría arriesgado su propia vida para ir hasta allá por ella.
Mónica seguía sin pronunciar palabra, pues sabía que Carolina tenía razón.
Si Elías no siguiera enamorado de Isabela, no habría ido en persona a rescatarla.
Su cuerpo aún no se recuperaba del todo de su accidente automovilístico, y aun así, condujo solo desde tan lejos, resistió el agotamiento y se enfrentó a un grupo de delincuentes, sufriendo aún más daños.
Ingresó al hospital gravemente herido, y a pesar de los esfuerzos de los médicos por salvarlo, su estado era crítico y aún no estaba fuera de peligro.
—Mónica, ¿qué crees que deberíamos hacer? —suspiró Carolina—. Ya ni quiero ir a mi casa. Si voy, mi abuela me regaña diciendo que, como su hermana menor, debería ponerme del lado de la familia en lugar de defender a alguien de afuera.
—¡Claro que apoyo a mi hermano! Precisamente por apoyarlo es que me pongo en contra de mi abuela. Sé cuánto ama a Isabela, y si de verdad terminan, será como arrancarle el corazón.
—Pero con la situación de Elías... si a él le llegara a pasar lo peor, Isabela se culparía toda la vida, y tampoco podría casarse con mi hermano. La sombra de Elías se interpondría entre ellos para siempre.
Mónica trató de reconfortarla:
—Por ahora solo nos queda esperar. Las cosas siempre encuentran su propio cauce.
—Cuando Isabela despierte y esté un poco mejor, tomará una decisión.
—Solo espero que Elías salga del peligro y despierte pronto.
Carolina tenía toda la razón. Si Elías perdía la vida, sería imposible que Isabela y Álvaro estuvieran juntos.
Isabela sentiría que le había fallado a Elías y cargaría con la culpa toda su vida.
Carolina volvió a suspirar.
Ambas se quedaron en silencio.


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