Al escuchar cómo hablaba mal de su hermano mayor, Patricio sintió rabia.
Pero recordó que su futuro dependía de Nicolás en Estudios Universo Único, así que se tragó el coraje.
Nicolás continuó:
—Después de ir a Estudios Universo Único, me doy cuenta de lo pequeña que es Entretenimento Estrela. No sé cuánto durará esta empresita.
Se giró hacia Doris con una sonrisa provocadora.
—¿Usted qué dice, señorita Palma?
Doris soltó el ratón, se recargó en la silla y dijo:
—Debería durar al menos hasta después de que te mueras. Mientras no te dé un infarto repentino, esta empresa vivirá más que tú.
La cara de Nicolás se oscureció.
Doris lo ignoró y siguió:
—Tienes razón, la empresa es pequeña. Por eso planeo expandirla. Empezaré comprando Estudios Universo Único.
Nicolás rio con desprecio.
—Qué gran boca tiene, señorita Palma. Su ambición supera a la de su hermano Ricardo, ¡pero me temo que solo son sueños guajiros!
Doris respondió con calma:
—Tranquilo. Cuando compre Estudios Universo Único, al primero que voy a despedir es a ti.
Patricio interrumpió:
—Dori, vine a rescindir el contrato.
Doris alzó una ceja.
Él y Nicolás lo revisaron. Patricio miró a Doris una última vez, y al ver su indiferencia, firmó rápidamente.
Nicolás guardó los papeles y le entregó a Patricio el nuevo contrato con Estudios Universo Único.
—Firma y serás nuestro.
Patricio firmó sin dudar.
Nicolás se levantó y dijo con arrogancia:
—Gracias, señorita Palma, por regalarnos a alguien con tanto potencial como Patricio.
Doris respondió sin prisa:
—No hay de qué. Yo debería agradecerles por gastar diez millones para llevarse mi basura.

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