[Germán, ya me dio flojera seguir actuando. Te digo la neta: no soy Doris. La que ha estado hablando contigo todo este tiempo soy yo, Rosalinda.]
[¿Ubicas a Rosalinda? Solo estaba ayudando a mi prima para que dejaras de estar chingando.]
[Si tienes un poquito de dignidad, deja de acosar a mi prima.]
La respuesta llegó rápido:
[...]
Seis puntos suspensivos que gritaban la frustración de Germán.
[¡Otra vez tú, Rosalinda! Dices que soy una molestia, ¡pero tú eres la que aparece hasta en la sopa! ¡La vez pasada la que me armó el teatro del choque también fuiste tú!]
[Tu comportamiento me hace sospechar. ¿No será que tienes malas intenciones conmigo? ¿Acaso te gusto y por eso haces todo lo posible para arruinar mi relación?]
Rosalinda leyó eso y sintió que se le torcía la boca del asco.
[¡Ni loca me gustaría un hombre con el ego tan inflado! Solo que me caen gordos los exnovios intensos como tú. ¡Y más si acosan a mi prima que tanto admiro!]
[En fin, ya te dije. He sido yo todo el tiempo, así que no tienes ninguna oportunidad con la prima. ¡Supéralo!]
Germán no respondió.
Rosalinda intentó mandar otro mensaje, pero apareció un signo de exclamación rojo.
¡No manches!
¡Germán la bloqueó!
Rosalinda rechinó los dientes. ¡Este Germán es como una garrapata, no se despega!
Rosalinda le prometió a su prima que Germán no la volvería a molestar, así que consiguió el contacto de Sabina, la hermana mayor de Germán y heredera de la familia Benítez. A las ocho de la mañana siguiente, le marcó.
—¿Señorita Rosales? Soy Rosalinda.
...
Doris llegó a Entretenimento Estrela, guardó el dispositivo de defensa que le dio su papá en el cajón y encendió la computadora para checar las tendencias.
El duelo de canciones con Patricio y la apuesta con Herminio seguían en el top.
Además, el historial negro de Alexander y Salvador se estaba esparciendo como pólvora, con varios hashtags en Twitter.
#AlexanderGolpeaADirector#
#AlexanderBullyingEnPrepa#
#SalvadorInfielConAsistente#
#SalvadorFueraDelMedio#

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