Cuando Doris llegó al palco VIP guiada por el mesero, la puerta estaba abierta, como si la estuvieran esperando.
Desde adentro se escuchaban las voces de los hombres hablando de ella.
—Se me hace que Doris no viene a buscar pleito con el señor Álvarez, sino a pedir cacao. Seguro quiere que Estudios Universo Único deje en paz a su empresita.
—¡Bah! Aunque esa perra venga a rogar, no es conmigo, ¡es con nuestro señor Carrasco!
Doris se paró en la entrada y volteó hacia el pasillo.
Solo la subió un mesero, pero ahora, el pasillo estaba lleno de guardaespaldas tipo ropero.
El mesero la dejó en la puerta y se regresó, lanzándole una mirada antes de irse.
Una mirada de profunda lástima.
¿Lástima?
Já, no hace falta.
Doris soltó una risita de desprecio y entró al palco. Los gorilas del pasillo se aglomeraron bloqueando la salida.
Doris miró hacia atrás un segundo, pero no mostró ni una pizca de miedo.
Entonces se escucharon chiflidos y gritos de fiesta. —¡Epa! ¡Ya llegó! ¡Llegó la perrita de Doris!
El que hablaba era Herminio, dándole palmaditas a Carolina.
—Mija, ya llegó Doris. Tú que le traes ganas, esta noche deja que te consienta viendo cómo le va mal a esa vieja.
Carolina soltó un gemido coqueto. —Herminio, eres un sol.
Levantó la vista hacia Doris con los ojos llenos de odio y una satisfacción maliciosa.
¡Por fin! ¡Por fin tenía enfrente a esa maldita!
Al subir ya había checado: había cámaras en el pasillo y en la entrada, pero no adentro del palco.
Así que, si repartía golpes aquí, mientras nadie grabara con el celular, no había bronca.
Ni la policía podría probar que fue ella.
Además, traía una droga alucinógena; podría decir que ellos se pasaron de la raya con la fiesta.
Doris sonrió con una mueca burlona mirando a Diego y dijo con calma: —Vengo a ver qué tan duro tienes el cráneo.
Diego frunció el ceño, sin entender. —¿De qué hablas?
La sonrisa de Doris se ensanchó. —Ahorita vas a ver de qué hablo.
Se tronó los dedos, haciendo un sonido seco: *Crac, crac*.
Herminio se rió: —No mames, Doris, ¿quieres pelear aquí? ¿Crees que los de afuera están de adorno?

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