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Mi Identidad Secreta: De Despreciada a Consentida romance Capítulo 693

Por otro lado.

Patricio llevaba rato en su cuarto pensando qué poner en Twitter. Escribía, borraba, escribía, borraba. Nada le gustaba.

Antes Kitty le manejaba las redes; él no tenía que preocuparse por eso.

Ahora, tenía que medir cada palabra.

Estuvo indeciso hasta las once de la noche, cuando por fin se decidió:

[Para que me veas, me pararé en la cima de la música mundial.]

No lo programó; lo envió directo.

En poco tiempo, su Twitter se llenó de comentarios:

[¡Patri, seguro llegas a la cima! ¡Pero no necesitas que ella te vea, nosotros te vemos!]

[¡Patri, ella no vale la pena, deja de sacrificarte!]

[¡Sí, nos duele verte dar todo sin recibir nada a cambio!]

[¡Hermano, si quieres una hermana, nosotras nos apuntamos!]

[¡Hermano!]

[¡Hermanito!]

[¡Bro!]

Claro, también había fans de Dovina:

[Me muero de risa, ¿qué sacrificó Patricio? ¿Puro bla bla bla?]

[Si tantas quieren ser su hermana, que adopte a una de los comentarios y deje de molestar a la Maestra Dovina.]

Internet estaba dividido.

Y la realidad no se quedaba atrás.

Para humillar a Doris en todo Solara, Damián puso las votaciones del duelo musical en la pantalla gigante de La Candela.

Patricio iba ganando por goleada en los votos preliminares.

En otros lugares, como el Bar Bajo Cero, ya hacían apuestas sobre quién ganaría.

—¡Un millón a que gana Doris!

De repente, otra voz surgió de la multitud:

—¿Qué vas a apostar tú? ¿Tienes dinero en esa tarjeta? Puro cuento.

Era Sabina, quien caminó hacia él y ordenó a los guardias que se llevaran a su estúpido hermano.

Todos miraron a Sabina con asombro: ¡Qué mujer tan guapa!

—¡Suéltame, Sabina! ¡Siempre metiéndote en mi vida! —gritó Germán.

Sabina, ya harta, le soltó una cachetada.

—¡Si no te controlo, solo vienes a avergonzar a la familia Benítez y a gastarte el dinero que papá gana con tanto esfuerzo!

Germán se quedó pasmado.

Desde que regresó a la familia, su hermana era dura con él, pero nunca le había pegado.

—¡Te regresas a reflexionar! Si te atreves a armar un escándalo mañana en la fiesta de Doris, te juro que dejas de ser el joven amo de los Benítez. ¡Y hablo en serio!

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