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Mi Identidad Secreta: De Despreciada a Consentida romance Capítulo 715

¿Qué onda?

Entre más lo miraba, más le parecía que Alexander y Higinio tenían un aire similar.

Pensando en esto, Rosalinda volteó a examinar a su primo Higinio.

Las facciones de Higinio eran realmente privilegiadas, como la obra de un maestro escultor; impecable desde cualquier ángulo.

De frente se veía increíble, ¡y de perfil era de otro mundo!

Nariz naturalmente recta y alta, labios rojos sin necesidad de nada, piel no muy blanca pero fina. Sus ojos tenían un toque de ternura natural, casi imperceptible, que parecía capaz de robar el alma.

Hoy, Higinio no llevaba el típico traje formal, sino un conjunto casual que claramente había sido diseñado a medida.

La ropa estaba combinada con esmero de pies a cabeza, todo en tonos azul oscuro, lo que le daba un aire aún más elegante y distinguido.

¡Se notaba que Higinio se había esforzado para complacer a la prima!

Enrique volteó y le preguntó a su nieto mayor, Higinio:

—¿Qué quería el muchacho de los Benítez?

Higinio sonrió levemente.

—Nada, solo me pidió que le entregara su regalo de cumpleaños a Dori.

Al escuchar la conversación entre Enrique y Higinio, Rosalinda dejó de mirar a Alexander y dijo con orgullo:

—Ya me llevé el regalo que Germán le quería dar a la prima. ¡Te aseguro que no llegará a sus manos!

Enrique comentó:

—Ese chico de los Benítez no se rinde. Si no fuera por la culpa de que estuvo perdido tanto tiempo, la familia Benítez no le habría tolerado todas las ofensas que te ha hecho últimamente.

Al terminar de hablar, notó por el rabillo del ojo una mirada clavada en él.

Esa mirada venía de Alexander.

Al ser descubierto por Enrique, Alexander no desvió la vista; al contrario, tomó la iniciativa de hablar:

—Es un honor compartir mesa con usted, Don Enrique.

La familia de Julián, al escuchar hablar a Alexander, volteó a verlo.

Patricio no entendía. ¿Alexander no era solo uno de los actores del elenco de *Horizontes de Gloria*? ¿Desde cuándo se llevaba tan bien con su hermana Doris?

No solo lo invitaron, sino que lo sentaron en la mesa con ellos y con los Villar.

Vaya que le estaban dando importancia.

Patricio no pudo aguantarse más:

—Alexander, ¿te llevas muy bien con mi hermana? ¿Cuándo se conocieron?

Alexander dirigió su mirada a Patricio y, ante su pregunta, solo respondió con frialdad:

—¿A ti qué te importa?

—Tú... —Patricio se molestó de inmediato.

Ricardo le apretó el hombro, indicándole que se calmara.

Alexander sintió que el "¿A ti qué te importa?" no había sido lo suficientemente potente, así que añadió:

—Por muy mal que me lleve con la señorita Palma, seguro me llevo mejor con ella que tú.

Patricio, que aún no se le bajaba el coraje, volvió a encenderse con esa frase.

—¿Quién te crees que eres para decir que te llevas mejor con Doris que yo?

Alexander replicó:

—Precisamente porque no soy nadie y aun así me llevo mejor con la señorita Palma que tú, es por lo que deberías reflexionar.

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