Al escuchar a Augusto decir eso, Tatiana miró a Doris con indecisión.
Pero Doris sonrió y dijo:
—Se puede.
Augusto parecía muy feliz; soltó un suspiro de alivio, se secó las lágrimas de los ojos y forzó una sonrisa:
—¡Gracias, prima!
—Entonces señora, señorita, ¿dónde lo instalamos? —preguntó el mayordomo.
Tatiana confirmó la intención de Doris, suspiró para sus adentros y dijo:
—Que se quede en la villa de la zona oeste.
Andrea solía vivir con los abuelos, no tenía su propia villa independiente.
—Entendido, señora.
Cuando el mayordomo se fue, Tatiana miró a Doris.
—Doris, ¿segura que quieres que se quede? Los Carrasco son todos unos despiadados. Augusto, aunque sea tu primo de sangre, obviamente prefiere a la familia Carrasco. Y no te dejes engañar por esa carita de 'yo no fui', quién sabe si es puro teatro. Es muy probable que venga a vengarse de ti por lo de su papá y su abuela.
Doris respondió:
—Ajá.
No pensaba dar muchas explicaciones.
Si iba a destruir a toda la familia Carrasco, por supuesto que eso incluía a su primo.
Sombra había investigado toda la información de los Carrasco.
Incluyendo a este Augusto.
Hasta ahora, él era el joven señorito que no tenía que preocuparse por ningún negocio de la familia Carrasco.
Oriana todavía no lo había involucrado en las industrias de la familia.
Pero eso no significaba que estuviera limpio.
—Doris, no te dejes engañar por la apariencia lastimera de Augusto; no es tan inofensivo como parece.
Antes de que Doris dijera algo, Tatiana fue la que se puso nerviosa.
Sirvió la sopa que Emilia había preparado y preguntó:
—Feli, ¿por qué dices eso?
Felipe suspiró y dijo:
—Todos saben que Damián es de cuidado, pero casi nadie sabe que Augusto es igual. Ha causado la muerte de muchas jovencitas, una de ellas incluso era su prima.
Tatiana reaccionó:
—¿Te refieres a aquella chiquilla de la familia Carrasco que se suicidó?
Felipe asintió y soltó un "mjm".
—¿No dijeron que se suicidó por amor? —dijo Tatiana—. ¿Qué tiene que ver Augusto?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Identidad Secreta: De Despreciada a Consentida