Entrar Via

Mi Identidad Secreta: De Despreciada a Consentida romance Capítulo 862

Los espectadores de la transmisión, viendo a Doris con esa expresión tan tranquila, no pudieron evitar comentar:

[¡No manches, hay que admitir que esta mujer tiene una mentalidad de acero! Pasó algo tan grave y no tiene ni una pizca de culpa.]

[¡Eso se llama tener la conciencia tranquila!]

[La neta, ¡ya hasta me están dando ganas de creerle! Si no, cualquier persona que hubiera hecho algo malo se escondería en lo oscurito, ¡no estaría ahí tan campante como ella!]

[Yo siempre he creído en Doris. ¡Ella es la justiciera de la élite!]

***

Quienes seguían esta transmisión, además de Damián, incluían a muchas otras familias de la alta sociedad.

Por ejemplo, Germán.

Aunque había decidido no molestar más a Doris, al enterarse de que estaba en problemas, no pudo evitar estar al pendiente.

Estuvo pegado a la transmisión de Doris todo el día.

Incluso viéndola solo a través de la pantalla, ya se sentía satisfecho.

Doris... seguía siendo la misma, sin miedo a nada ni a nadie.

—¿No que no ibas a molestar a Doris y sigues ahí al pendiente? —se escuchó la voz de Sabina en ese momento.

Germán respondió:

—Ya decidí no molestarla, ¿pero verla no está prohibido, o sí?

Sabina dijo:

—Está bien. Mientras no vuelvas a dejar en ridículo a la familia Benítez... Uy, pidió comida, y llamó a los repartidores de nuestra empresa.

—Qué buena actitud tiene, en un momento así y todavía puede ponerse a preparar un guisado ahí en plena escena con tanta calma.

—Si fuera yo, no podría hacerlo.

Germán dijo con mucho orgullo:

—¿Tú te puedes comparar con ella? Claro que no podrías.

Sabina levantó la mano y le dio un zape en la cabeza.

—Te doy alas y ya me hablas así.

Germán volteó enojado:

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Identidad Secreta: De Despreciada a Consentida