Entrar Via

Mi Identidad Secreta: De Despreciada a Consentida romance Capítulo 895

Andrea dijo con saña: —¡Crees que me voy a tragar tus palabras! Doris, si algo le pasa a mi hijo, ¡no te la vas a acabar! ¡Aunque sea vida por vida, te voy a arrastrar conmigo a la tumba!

Doris, al escuchar a Andrea, se sintió un poco fastidiada.

Aunque Andrea no representaba ninguna amenaza real para ella, si venía a molestarla cada dos por tres, sería un dolor de cabeza.

Así que lo pensó un poco: —Está bien, ya que tantas ganas tienes de ver a tu hijo, te llevaré a verlo. Si después de verlo todavía quieres reunirte con él y no separarte nunca más, entonces no seré yo quien los separe.

Dicho esto, le lanzó una aguja de plata a Andrea.

Antes de que Andrea se desmayara, Doris le ordenó al 001: —Tírala en la cajuela.

El 001 se adelantó, atrapó a Andrea que se tambaleaba y la cargó directamente hacia la parte trasera del auto. Abrió la cajuela y la aventó dentro.

Al subir al auto, Doris llamó a Sombra: —Manda a alguien para que recoja a Andrea y la lleve a reunirse con su hijo Augusto.

—Entendido, jefa.

Doris no estaba para nada preocupada de que la desaparición de Andrea llamara la atención de alguien.

Después de todo, aparte de que el abuelo todavía sentía algo de cariño de padre por ella, probablemente a nadie más en este mundo le importaba si Andrea vivía o moría.

***

Higinio acababa de regresar a la casona cuando se encontró de nuevo con Ernesto en la entrada.

Llevaba un abrigo militar verde grueso, gorro y guantes para el frío, y estaba parado afuera con las manos en los bolsillos.

Parecía que Ernesto lo estaba esperando a propósito.

Al acercarse, Higinio sonrió: —Ernesto, ¿me estabas esperando?

Ernesto escribió en su celular y se lo mostró: [¿Cuándo piensas ir a recoger a tu hermano?]

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Identidad Secreta: De Despreciada a Consentida