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Nunca conoces a quien tienes al lado (Aurora y Mateo) romance Capítulo 1134

El vestíbulo del hotel estaba repleto; casi no cabían las decenas de periodistas y fotógrafos.

Entre el bullicio se mezclaban insultos contra Valerie y palabras de apoyo hacia Camila.

Apreté los dientes y apuré el paso para alcanzarla.

Pero había demasiada gente y apenas podía abrirme paso.

De repente vi que Valerie, cuando corría hacia la salida, chocó con alguien y cayó al piso.

Su gorra salió volando y en ese instante alguien la reconoció.

—¡Valerie está aquí!

—¡Valerie bajó!

Los gritos histéricos bastaron para que la multitud se le fuera encima.

Desesperada, empecé a apartar gente a empujones.

—Valerie, ¿desde cuándo tenías una relación a escondidas con Carlos?

—Dicen que Alan te pidió matrimonio y no aceptaste. ¿Fue por Carlos?

—Cuando te acostaste con él, ¿no pensaste que Carlos era el prometido de Camila? ¿Y la moral?

Cada pregunta era una puñalada.

Valerie se tapó los oídos y gritó, desesperada.

Con mucho esfuerzo llegué hasta ella, la abracé y les grité a los reporteros:

—Lo que vieron no es la verdad. Entre Valerie y Carlos no pasó nada. Todo fue una trampa de Camila.

—Aurora, ¿tienes pruebas? —preguntó alguien con tono sarcástico.

—Más bien parece que encubres a tu hermano y a tu amiga. Los tres son unos malnacidos; qué coincidencia, ¿no?

—Según dicen, hace cuatro años atacaste a Camila y casi la matas. Y ni te castigaron. ¿Eso también es poder del dinero?

—Como Mateo te defiende, ¿ya te crees dueña de Ruitalia? Mientras tanto, la pobre Camila tiene que aguantar tus abusos.

Los miré, seria, y hablé en voz alta:

—Lo repito: lo de esta noche fue una trampa. Les pido que se aparten. Voy a reunir pruebas y cuando todo esté claro, Valerie y yo vamos a dar explicaciones.

—¿Ah, sí? —dijo una periodista, desafiante—. ¿No será que solo quieres ganar tiempo?

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