Capítulo 167
Me incliné, confundida, a punto de preguntarle qué pasaba, cuando Valerie me hizo una seña para que guardara silencio. Cerré la boca al instante.
Valerie sonrió, tranquila, y dijo por el celular:
—Ah, ya veo, señor Bernard.
Sentí muchos nervios.
¿Señor Bernard?
¿Mateo?
Vi la reacción de Valerie y supe que era él.
¿Qué hacía Mateo llamándola?
Valerie me miró de reojo y puso el altavoz.
Contuve la respiración mientras miraba el celular.
La voz de Mateo, más grave que nunca, se escuchó fuerte:
—¿Sabes dónde está viviendo Aurora?
Me quedé tiesa, sin poder moverme.
Mateo había conseguido llegar a mí por medio de Valerie.
Ella, que sabía actuar como nadie, enseguida se metió en el papel.
Con tono preocupado, dijo:
—¿Qué pasó con Aurorita? ¿Nada qué aparece?
¡Ella no me ha buscado! Mateo, ¿qué le hiciste?
¿Acaso tuvieron otra discusión y se dejaron?
La miré asombrada y levanté el pulgar, su actuación era espléndida.
Su tono sonaba tan real que casi me lo creía yo también.
Valerie me dedicó una sonrisa orgullosa.
Pero, enseguida, una voz aún más amenazante de Mateo retumbó desde el celular:
—No me quieras ver la cara de pendejo. Sé que está contigo. Dile que si no aparece en una hora, me va a conocer.
Me quedé sin aliento. Mateo sabía que estaba con ella.
Valerie hizo un gesto para que no me alterara.


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