Capítulo 177
—¡Aurora Cardot!
Era la voz de Mateo, con un tono agresivo, como salida del mismísimo infierno.
Parecía estar seguro de que era yo, y su voz daba miedo.
Contuve la respiración, sin atreverme a colgar ni a decir nada.
¿Qué debía hacer ahora?
Mientras pensaba en qué hacer, alguien golpeó la puerta.
Creí que era Ryan y me brillaron los ojos. Corrí rápido a abrir.
Era él.
Ryan se quedó sorprendido, pero antes de que pudiera decir algo, le hice una señal para que guardara silencio y le pasé el celular.
Ryan me miró confundido, pero contestó:
—¿Sí? Buenas noches.
Lo observé sin moverme.
Ryan repitió:
—¿Hola? ¿Quién carajos habla?
Pasaron unos segundos y luego me devolvió el teléfono:
—Colgaron.
Miré la pantalla. La llamada había terminado.
Seguro Mateo escuchó la voz de un hombre y pensó que se había equivocado.
Sonreí, aliviada, y le dije:
—Me salaste la vida, muchísimas gracias.
Ryan me miró con curiosidad y preguntó:
—¿Quién era ese tipo? ¿Por qué querías que yo contestara?
—Nada importante, un viejo amigo. —Sonreí para quitarle importancia.
—¿Y tú? ¿Por qué viniste a tocar a esta hora?
Ryan bajó un poco la cabeza y dijo:
—Vine a disculparme. Ayer fui un pendejo, te dije cosas feas, y me arrepiento.
—No pasa nada, Ryan. También fue culpa mía por no aclarar las cosas desde el principio.
Ahora, seguramente Mateo pensaría que este número no es mío.
Así, Valerie tampoco tendría más problemas.
Pero... ¿Por qué Mateo estaba tan desesperado por encontrarme?
¿Qué es lo que quería?
Agotada, me dejé caer en la cama.
Apenas me acosté, el celular sonó otra vez. Era Valerie.
Sentí una sensación extraña.
¿Sería Valerie o Mateo?
Con el corazón en la boca, contesté, pero no dije nada.
—jAy, casi me da un infarto!
Era la voz de Valerie. Solté un suspiro de alivio.
—¿Cómo te fue? —le pregunté enseguida.
—Ay, sí te contara. Hoy Michael me invitó al inicio de su nueva serie, pero no imaginé que me iba a topar con el inmaduro de Mateo.

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