Justo después de que Valerie preguntara, alguien apareció a nuestro lado.
Era Javier.
Ese día, en el video, lo había visto vestido al estilo antiguo. Se veía muy bien. Tenía ese aire de elegancia y clase.
Y ahora, viéndolo en persona, era todavía más guapo que en pantalla.
—¿De qué bebé hablan? —preguntó Javier otra vez.
Parecía que sonreía… o tal vez no.
Su voz, grave y profunda, junto con esa cara que de verdad impactaba… Solo puedo decir que era imposible no notarlo.
—Ah, no… ningún bebé —dijo Valerie, lanzándome una sonrisa nerviosa.
Volteé a ver a Javier y le sonreí, apretando los labios:
—Estábamos hablando de una serie. Hay un bebé muy tierno en la historia.
—Ah, ¿sí? —Javier sonrió un poco.
Me rasqué la nariz, algo incómoda.
Pensaba que ya había conocido a varios hombres atractivos. Incluso Mateo era de los más guapos que había visto.
Pero justo ahora, esa sonrisa de Javier me dejó toda nerviosa.
Qué vergüenza.
—Aurora, ¿tú viniste por parte de tu empresa? —preguntó Javier de pronto.
Asentí:
—La empresa me mandó para checar cómo va la grabación.
—Eso está bien —dijo, sonriendo otra vez.
Y otra vez, esa sonrisa casi me hizo perder el hilo.
Sin poder aguantarme, le solté:
—Señor Martínez, su ropa está increíble.
Nunca me guardo los halagos cuando veo algo bonito.
Javier se rio un poco y preguntó en voz baja:
—¿Increíble? ¿Así me describes?
Sonreí, medio apenada. La verdad, no se me ocurría otra palabra.
Después de un corto silencio, Javier me miró más serio:
—¿Y te gusta?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Nunca conoces a quien tienes al lado (Aurora y Mateo)