Entrar Via

Nunca conoces a quien tienes al lado (Aurora y Mateo) romance Capítulo 416

—¿Qué tal? ¿Mateo se creyó el informe médico de esta mañana? —me preguntó Javier.

—...Sí —asentí.

—Gracias.

Javier se sentó en la tumbona, y de inmediato uno de sus asistentes vino a retocarle el maquillaje y a ofrecerle agua.

Él se quedó viendo a la nada, sonriendo un poco:

—¿Y cómo reaccionó?

Me quedé callada unos segundos antes de responder:

—Nada fuera de lo común.

Javier me lanzó una mirada y volvió a sonreír. Pero esa sonrisa tenía algo raro, como si ocultara otra cosa.

Después de una pausa, dijo:

—Pensé que estaría hecho polvo, triste, o que hasta se pondría furioso.

Eso me sorprendió:

—¿Y por qué pensaste eso?

—Una corazonada —respondió, y luego le echó una mirada a mi vientre—. Pero, aunque ahorita es invierno y la ropa lo tapa, ¿crees que cuando empiece a notarse vas a poder seguir ocultándolo?

Bajé la mirada sin decir nada.

Yo también sabía que era cuestión de tiempo para que se notara. Por eso me urgía irme lo antes posible. Pero, tenía miedo de que si presionaba mucho a Mateo, solo lograría que se pusiera peor.

—Ya sabes lo que te dije: si necesitas ayuda, solo dímelo.

Me sentí rara y levanté la mirada al instante:

—Señor Martínez, ¿por qué... por qué hace tanto por mí?

Desde el principio sentí que era especialmente amable conmigo. Al inicio pensé que era por Michael, pero con el tiempo me di cuenta de que eso no tenía nada que ver con él.

Y la verdad, yo no recordaba haberlo visto antes.

Entonces, ¿por qué?

Javier también me miró, y con una sonrisa algo triste, me respondió:

—Así que no recuerdas nada.

Mi corazón dio un vuelco. Me incliné hacia él:

—Disfruten la plática. Yo iré a ver qué hace Valerie.

Dejé la botella y me dirigí donde estaba Valerie. Aunque ella solo era un personaje secundario, tenía muchas escenas y hasta acción física. Ojalá esta serie le diera un poco más de fama.

Antes de llegar, volví a mirar un momento a Javier.

Él seguía platicando con Shaina. Los dos se reían como si compartieran algún secreto.

Como era su cumpleaños, terminaron de grabar temprano ese día.

Valerie quería quedarse a dormir en mi departamento, pero como Shaina invitó a todo el equipo a su fiesta, no pudo decir que no. Aunque no le emocionaba, tampoco podía quedar mal con ella.

Me pidió que fuera con ella, pero yo me negué.

No puedo tomar, y si alguien me obligaba y me negaba, seguro se enojarían.

Así que, cuando terminó el rodaje, todos se fueron al restaurante que Shaina reservó.

Yo regresé sola a mi departamento alquilado.

Justo después de que salí del set, mientras caminaba hacia la calle para tomar un taxi...

La bocina de un auto sonó.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Nunca conoces a quien tienes al lado (Aurora y Mateo)