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Nunca conoces a quien tienes al lado (Aurora y Mateo) romance Capítulo 776

Al despertar otra vez, sentí una manita tocando mi frente.

Enseguida escuché las voces preocupadas de los dos pequeños.

Embi dijo: —Mamá parece que tiene fiebre, ¿qué hacemos?

Luki respondió: —Voy a llamar a la madrina con el celular de mamá, que regrese rápido.

Apenas terminó de hablar Luki, en la habitación sonó el tono de llamada.

Pero el pequeño llamó varias veces a Valerie, y allá nadie contestó.

Embi: —Tal vez la madrina está ocupada, ¿y si mejor llamamos al padrino?

De nuevo se escuchó el timbre, pero tampoco contestó su padrino.

Embi se puso ansiosa: —¿Qué hacemos, hermano? Javier tampoco está aquí.

Luki dudó un momento y luego dijo:

—¿Y si llamo a papá? Aunque siempre está de malas, ahora que mamá está enferma no debería dejarla sola, ¿verdad?

Cuando escuché que el pequeño quería llamar a Mateo, me puse nerviosa.

No quería que me viera tan débil; capaz pensaba que fingía fragilidad.

Con esfuerzo me senté y, sonriéndoles ¿, les dije:

—Mamá está bien, solo necesita descansar un rato. Denme el celular, mis amores.

Luki rápidamente me lo pasó.

Pero apenas lo tomé, me di cuenta de que ya había marcado, ¡y justo al número de Mateo!

¿Cómo sabían los niños que ese era su número?

¡Era muy raro!

El celular sonaba sin parar, y cuando estaba a punto de cortar la llamada, él contestó de inmediato.

—¿Qué pasa? —la voz de Mateo era grave y tensa.

Mi corazón se agitó, pero fingí calma:

—Nada, fue una llamada por error.

Dicho esto, colgué.

Sin embargo, él me marcó otra vez enseguida.

Me alteré cuando vi en la pantalla ese nombre que casi no aparecía desde hacía cuatro años. No sabía qué sentir.

¿No se suponía que me odiaba a muerte? ¿Para qué insistía en llamar?

—Mamá, es papá —me urgió Luki—, contesta.

Mientras dudaba, Mateo ya estaba llamando por tercera vez.

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