Entrar Via

RECLAMADA POR EL DON DE LA MAFIA romance Capítulo 280

Ariella

—Lo siento. Sé cuánto amabas a Dominic —hablé, tomando su mano.

—Está bien —respondió él—. Sé que no está, pero no hay nada que pueda hacer.

—Sí, lo sé —murmuré—, pero veo que todavía te duele, y me lastima verte así, ver que estás pasando por esto. Quiero que sepas que yo no era cercana a Dominic. No lo conocía. Pero si alguna vez necesitas a alguien con quien hablar, aquí estoy.

—Gracias —respondió en voz baja. Su pulgar acarició mis nudillos—. Lo único en lo que no dejo de pensar… —su voz vaciló un instante, pero luego se estabilizó—. Lo amaba lo suficiente como para haberlo dejado estar con Dinara... incluso para siempre, si él lo hubiera elegido. Si hubiera querido estar con ella y formar una familia, tal vez habría encontrado la manera de que estuvieran juntos, si hubiera sido real. Pero él sabía que Dinara lo estaba usando. Le di la oportunidad de salvarse…

Sostuve su mano con más fuerza.

—Si hay alguna parte de ti que se siente culpable por sus acciones, solo quiero que sepas que él era un adulto y sabía lo que hacía. Era la esposa de su hermano... Él tomó su decisión.

—No puedo borrarlo. Duele —confesó.

Me miró y mis lágrimas se deslizaron libres, cálidas contra mis mejillas.

—Gracias por estar aquí —dijo suavemente—. Gracias por entender. Gracias.

—No, gracias a ti —susurré—. Gracias por ser honesto.

—Por supuesto —respondió con suavidad—. Tengo que ser honesto. Vamos a comenzar un nuevo capítulo, y no podemos avanzar sin cerrar el anterior, ¿verdad?

—Sí —asentí—. Tienes razón.

Exhaló despacio, mientras su pulgar trazaba círculos en mi mano.

—Así que, antes de que esto termine, antes de que comience el nuevo día, pensé que debía sincerarme sobre todo.

—Gracias por confiar en mí y por decirme la verdad sobre cada cosa —susurré. Se me oprimió el pecho y las lágrimas amenazaron con caer de nuevo, pero las contuve—. Solo estoy tan…

Las sentí venir, pero me mantuve firme.

—Lo siento. No me agrada lo que te pasó a ti y a tu esposa. Pero…

Antes de que me encontrara, siempre había pensado que algún día lo haría. Que nos encontraría a mí y a nuestro hijo. Y entonces… regresaríamos a casa. Los tres seríamos una familia. Nunca me importó dónde fuera ese hogar. Mientras lo tuviera a él. Mientras nos tuviéramos el uno al otro.

—Y lamento que tuviera que morir gente para que pudiéramos estar juntos. Pero me alegra tanto que lo estemos.

Me atrajo hacia él. No me senté exactamente en su regazo, sino que me acomodé entre sus piernas, con la espalda apoyada en su cuerpo y la cabeza sobre su pecho. Comenzó a acariciarme el cabello, con movimientos lentos y constantes.

—También me entristece que Dominic haya muerto —murmuré—. Y lo de Dinara también es una desgracia...

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: RECLAMADA POR EL DON DE LA MAFIA