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Rosas Renacidas con Espinas romance Capítulo 138

Detrás de Héctor, Beltrán y Moisés también observaban a Vanessa, con una expresión que parecía decir "ya lo sabíamos".

Inicialmente, Héctor había planeado darle una lección a esta chica, pero al recordar que la había acusado injustamente antes, decidió mostrar algo de compasión y darle una salida digna.

—Está bien, pásamelo —dijo Héctor, extendiendo la mano hacia Vanessa con impaciencia.

—¿Qué? —Vanessa se quedó atónita, sin comprender de inmediato.

—No te hagas, viniste a disculparte —sin darle tiempo para pensar, Héctor le arrebató la bolsa de plástico que llevaba Vanessa, repartiéndola entre los dos que estaban detrás de él.

—¿Disculparme? ¿De qué hablas? —Vanessa finalmente entendió lo que Héctor estaba insinuando y su ira explotó, sin poder contenerse.

—Esto no es para ti. Si quieres algo, ve y cómpralo tú mismo. ¿O es que el segundo señor de la familia Sánchez no puede ni siquiera comprarse una botella de agua y tiene que venir a robarme la mía?

Con esas palabras, Vanessa le arrebató la bolsa a Héctor, devolviendo las botellas de agua que Beltrán y Moisés habían tomado.

Héctor, empujado por Vanessa, perdió el equilibrio y casi cae, pero alguien detrás de él lo sostuvo. Enfurecido, exclamó:

—¡Vanessa, estás loca! Te doy una oportunidad y la desaprovechas. ¿Qué te pasa?

Después de tanto tiempo sin verla, había asumido que se había vuelto más dócil, pero parecía que era todo lo contrario.

Beltrán lanzó una mirada despectiva a Vanessa.

—Vanessa, deja de fingir. No viniste aquí por otra cosa que no sea para humillarte ante Héctor. ¿A quién más puedes recurrir?

Héctor permaneció en silencio, claramente pensando lo mismo.

En ese momento, David y su grupo se acercaron. Vanessa los miró con frialdad y replicó con burla:

—No se den aires de grandeza.

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