Entrar Via

Rosas Renacidas con Espinas romance Capítulo 268

En ese momento, David y Fausto, junto con los demás, miraban a Vanessa con los ojos bien abiertos, la sorpresa pintada en sus caras. Era como si acabaran de ver caer un rayo en pleno día. Nadie podía creer lo que acababan de escuchar.

La Universidad Santa Rosa del Valle era conocida en todo el país como la mejor universidad, el sueño dorado de miles de jóvenes. Los egresados de ahí salían directo a ser los líderes de su campo, y conseguir un pase directo sin siquiera presentar el examen de ingreso universitario era algo que no cualquiera podía lograr. Solo los verdaderos genios podían presumir semejante hazaña.

—Vane, ¿cuándo te dieron la carta de admisión? —preguntó David, todavía incrédulo. Jamás había escuchado a Vanessa mencionar el tema, así que la noticia le cayó de sorpresa.

Vanessa lo pensó un segundo antes de responder:

—Creo que fue hace un año —recordó, con la mirada perdida por un instante—. Justo cuando regresé al país.

—¿Y entonces por qué no entraste directo a la universidad? —insistió Fausto, completamente descolocado. Si él hubiera tenido la carta de admisión en las manos, ya ni se habría asomado a los libros, mucho menos se habría matado estudiando para el examen de ingreso.

Todos los demás se inclinaron hacia Vanessa, igual de intrigados que Fausto.

Vanessa los miró con calma, su voz tranquila pero firme:

—No quería empezar la universidad tan pronto. Todavía no había disfrutado suficiente la preparatoria. Siento que si me saltaba esa etapa, me iba a quedar con la sensación de que me faltaba algo. Además, aunque no me hubieran dado el pase directo, igual estaba segura de que podía entrar a la Universidad Santa Rosa del Valle con el examen.

Apenas terminó de hablar, el grupo entero se quedó viéndola, como si les acabaran de revelar el secreto de la vida.

Definitivamente, los genios no solo piensan distinto, también tienen una seguridad y una fuerza que parece de otro mundo.

Fausto la miró con una mezcla de asombro y admiración:

—Vane, de verdad, tu vida parece de película. Es igualita a la que sueño cada noche.

Se rascó la cabeza, soltando una risa.

—No, en serio, si yo tuviera tu talento, sería el niño más feliz del mundo. ¡Hasta la universidad más cañona del país te quiere antes de tiempo!

Vanessa les sonrió y luego volteó a ver a David.

—Entonces, ¿ahora sí puedo competir con ustedes?

David se mordió el labio, pero ya no pudo ponerle peros.

—Claro que sí —respondió, y esta vez no había rastro de duda en su voz.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rosas Renacidas con Espinas