Los productos electrónicos de Vitalis Synth eran los favoritos de los jóvenes. En cuanto Nayeli y las demás los recibieron, no dudaron ni un segundo en abrirlos ahí mismo.
Pasados unos minutos, Violeta pareció recordar una noticia que había visto en internet y, de repente, preguntó:
—Vane, ya que tienes relación con Vitalis Synth, ¿sabes si es cierto lo que dicen en redes? Que hace medio año Vitalis Synth compró un edificio en el centro de Santa Rosa del Valle, y que van a poner ahí su sede en octubre, ¿es verdad o solo es chisme?
Vanessa asintió sin intentar ocultar nada.
—Sí, es cierto.
No solo la sede de Vitalis Synth estaría ahí; en realidad, todas las empresas de las que era dueña iban a tener sus oficinas principales en Santa Rosa del Valle. Todavía le quedaban muchos asuntos pendientes por resolver en ese lugar.
—¡Eso me emociona demasiado! —Violeta no podía ocultar la chispa en su mirada.
—¿Y a ti qué te tiene tan contenta? —preguntó Nayeli, con una sonrisa, al verla tan entusiasmada.
Violeta apretó los labios, como si tuviera miedo de sonar presuntuosa, pero aun así confesó con orgullo:
—Vitalis Synth es mi meta. Cuando termine la universidad, quiero entrar al área de desarrollo ahí. Lo decidí desde que estaba en último año de prepa.
Nayeli se acomodó la cabeza sobre la mano, lanzando su análisis con actitud seria:
—Vitalis Synth está arrasando, es la empresa más fuerte del sector. Meterse ahí no va a estar nada fácil. Prepárate para dejarte la piel en la uni estos cuatro años.
—No me importa —respondió Violeta, convencida—. Con tal de entrar, lo doy por bien invertido.
Vanessa escuchaba el intercambio sin decir palabra, perdida en sus propios pensamientos.
...
Al día siguiente, Vanessa fue con Nayeli y las demás al campo de entrenamiento.
Ezequías llegó temprano como siempre, y casi sin darse cuenta, sus ojos buscaron la pequeña figura de Vanessa. Al recordar lo frágil que se veía, pensó que después del esfuerzo de la última vez, seguro ni se presentaría hoy.
Justo cuando iba a dejar de buscar, la vio en una esquina, medio tapada por otros compañeros.

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