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Rosas Renacidas con Espinas romance Capítulo 421

Vanessa arqueó los labios, mirándolo con una expresión entre burla y desprecio, y soltó sin contenerse palabras venenosas:

—¿Perdonarte? Solo si Sofía se muere.

—Tú... ¿de verdad odias tanto a Sofía? —Ezequías se quedó pasmado, incapaz de asimilar que Vanessa dijera algo así.

Vanessa lo observó en silencio unos segundos y de pronto soltó una carcajada.

—Relájate, es broma.

Levantó los ojos al cielo, fastidiada.

—Ya vete, ¿sí? Si sigues molestándome, solo vas a lograr que te deteste todavía más.

Ahora Vanessa ni siquiera se molestaba en fingir con Ezequías.

El rostro de Ezequías, que había comenzado a suavizarse, volvió a endurecerse de golpe.

—Vanessa, ¿acaso te estás burlando de mí? —le espetó, con la mirada cada vez más dura.

Vanessa se encogió de hombros, sin darle importancia.

—¿Y si sí? ¿Qué vas a hacer?

Qué ironía: él, el único hijo de la poderosa familia Solís de Santa Rosa del Valle, acostumbrado a tener el mundo a sus pies, ahora era manipulado por una mujer.

Ezequías apretó la mandíbula, la rabia sacudiéndole el cuerpo.

—¿Te atreves a tratarme así? ¿No temes que me vengue de ti?

Vanessa alzó una ceja y esbozó una leve sonrisa.

—¿A poco sí te atreverías?

Ella sabía perfectamente que él no haría nada, por eso se daba el lujo de desafiarlo.

Ezequías estuvo a punto de soltar una carcajada furiosa. Tragó saliva y le nació una mirada salvaje.

—¿Y por qué estás tan segura de que no haría nada?

—Porque te traigo loco —soltó Vanessa con una sonrisa traviesa—. Un perrito enamorado nunca muerde a su dueña.

Dicho esto, Vanessa perdió hasta la última pizca de paciencia.

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