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Secreto de mi esposo ciego romance Capítulo 133

Aunque ella tuviera la intención, no deberían haber reservado una planta entera y festejado en su ausencia. Obviamente, le faltaron el respeto a Camila y la consideraron un cajero automático.

Camila inspiró profundo y se volvió para mirar a la recepcionista.

—¿Cuánto se han gastado?

—Ochocientos veintitrés mil cuatrocientos.

—¿Qué pasará si no pago la factura?

La recepcionista sonrió con debilidad.

—Llamaremos a la policía para que detenga a estos gorrones. Una vez que sus padres paguen la factura, los pondremos en libertad.

Camila esbozó una sonrisa tranquila.

—Adelante, llama a la policía entonces.

Al instante, la sala quedó en silencio. La música se detuvo y sus compañeros dejaron de cantar y bailar. Incluso algunos que estaban medio borrachos se pusieron sobrios de repente y miraron hacia Camila.

La recepcionista creyó escuchar mal a Camila.

—Señora Santana, ¿está segura de que no pagará la factura de sus compañeros?

—Sí. —Camila respondió con firmeza, dejando a la multitud estupefacta.

Solano miró a Camila con incredulidad.

—Cami, ¿por qué? Prometiste…

—¡No puedes hacernos esto, Camila!

—Ahora eres la más rica de la clase. Ya hemos terminado la comida. Qué vamos a hacer si no pagas…

—Sí. Mi familia es muy pobre. Incluso si dividimos la factura, seguirán siendo decenas de miles por cada persona. Mi familia no puede permitírselo…

—Cami, no deberías ser desagradecida. Cuando tuviste dificultades, hicimos un crowdfunding para ayudarte, pero ahora…

Justo entonces, alguien mencionó el crowdfunding para la abuela de Camila. Y así, encontraron una razón para que ella pagara la cuenta.

—Cami, somos compañeros de clase. Deberíamos ayudarnos mutuamente.

—Cami, te ayudamos cuando estabas en tiempos difíciles. Ahora que te has hecho rica, no puedes olvidarnos…

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