Entrar Via

Secreto de mi esposo ciego romance Capítulo 364

Este puesto siempre había pertenecido a Geno, pero fue degradada al rincón, sintiéndose desamparada y sola.

Mientras tanto, Karen fue llevada por Zacarías.

Ya nadie se preocupaba por Geno, aunque por lo general la halagaban y le hablaban con respeto.

Los celos la consumían al ver a Camila ocupar su lugar como la verdadera hija de la Familia Tapia.

«Yo... ya no soy parte de la familia. No tengo derechos a...».

—¡Geno! —Antes de soplar las velas, Basilio no soportó dejarla en ese estado y le pidió que se uniera a él—. Vamos a soplar las velas juntos.

Se le llenaron los ojos de lágrimas.

—P-Pero, el abuelo dijo...

—Aunque ya no formes parte de la familia, hemos sido padre e hija durante muchos años. No puedo abandonarte así —Basilio suspiró—. Pero si sigues abusando de tu posición, la Familia Tapia podría desheredarte.

Secándose las lágrimas, Geno respondió:

—Lo entiendo.

Mirando a Camila a su lado, disimuló en silencio la animosidad de sus ojos.

Aunque a Arón le disgustaron las acciones de Basilio, no hizo ningún comentario al respecto.

Mientras soplaban juntos las velas, pidió a Camila que se pusiera a su lado y advirtió a Geno en voz baja:

—¡Si tienes alguna mala intención hacia mi bebé Cami, no lo dejaré pasar!

Geno apretó los puños con fuerza, pero aun así respondió con respeto:

—Sí, abuelo. Cambiaré mi forma de ser.

Por último, se cortó el pastel después de que el anfitrión de la ceremonia hiciera un anuncio, y Camila se llevó el trozo más delicioso.

«¡Está mintiendo! Allá en Adamania, ¡él fue quien le pidió a Francisca que preparara pasteles rellenos de nata y me los untara por todo el cuerpo antes de comérmelos!».

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Secreto de mi esposo ciego