Camila apoyó su rostro en la espalda de él, escuchando el latido rítmico de su corazón. —Mm.
Unos instantes después, respiró hondo. Sus mejillas se tiñeron de rojo cuando susurró: —Cariño.
Dámaso casi tropezó, su cuerpo se tensó al instante. Tras un momento, la bajó suavemente y la miró fijamente bajo la luz de la luna. —¿Cómo me llamaste?
—Cariño —repitió Camila, sonrojándose aún más mientras sostenía su mirada a la luz de la luna—. Hace cinco años que no usaba esa palabra. Se siente extraño.
—Te acostumbrarás, señora Lombardini. Dicho esto, él se inclinó hacia ella, una mano acariciando la barbilla de Camila y la otra apoyada contra la pared, y la besó con pasión.
Cuando sus labios se encontraron, se escuchó un clic detrás de Camila. De repente, todo el instituto se iluminó.
Con los ojos cerrados por reflejo, los demás sentidos de Camila se agudizaron. Podía sentir toda la ternura y el afecto de aquel hombre en cada beso.
Incluso podía percibir la intensidad de su mirada mientras la observaba, buscando en lo más profundo de sus ojos. Inspirando hondo, cerró los ojos, rodeó su cuello con los brazos y profundizó el beso...
Había decidido dejar atrás sus reservas. En ese instante, dejó el complicado pasado entre las familias Tapia, Méndez y Lombardini atrás.
Porque el hombre frente a ella realmente la amaba. Y él era también la persona que más valoraba en su vida. Sus mayores y familiares jamás comprenderían lo que sentía por él.
La primera vez que lo vio quitarse la venda negra de los ojos en la noche de bodas, hace cinco años, supo que solo tendría ojos para él el resto de su vida.
—¡Todo es culpa de Camila! —Úrsula se mordió el labio—. Weena, ¿crees que Dámaso nos trataría como antes si Camila se fuera?
Rowena asintió. —Probablemente sí, pero... ¿por qué se iría Camila...? —dijo cerrando los ojos—. Ahora, salvo la muerte, nada puede separarlos.
Úrsula entrecerró los ojos. —La muerte...
—Ahora eres famosa. —A la mañana siguiente, Camila recibió una llamada de Luci antes de levantarse de la cama—. Todo el mundo habla de ti.
Al otro lado del teléfono, Luci no podía parar de reír. —Algunos incluso dicen que Dámaso es desleal porque solo buscó a su exesposa durante cinco años antes de rendirse.

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