Entrar Via

Señor Lafuente, su esposa ha pedido el divorcio hace tiempo romance Capítulo 707

Cristian se rio con sarcasmo y no pudo evitar decir:

—Viene uno y luego otra, de verdad que Dios me tiene que dar más paciencia.

Sus socios no sabían de qué hablaba Cristian y lo miraron con cara de desconcierto. Cristian sonrió.

—No es nada.

Rebeca sí sabía de lo que hablaba.

Antes Harry y ahora Nancy, ambos habían acudido a ella para darle “justicia” a Natalia.

Sí que se debía tener paciencia para enfrentar a gente así. Gente que iban de héroes a ciegas.

En el otro reservado.

Natalia se enteró entonces de lo que había hecho Nancy.

No pudo evitar decir:

—En realidad, no hace falta...

—Lo sé —sonrió Nancy.

—Tampoco es solo por ti. Acabo de regresar, estaba un poco aburrida y quería divertirme un poco.

Natalia sabía que, al fin y al cabo, Nancy lo hacía por ella, así que sonrió.

—Gracias.

—¿Acaso necesitamos decirnos eso entre nosotras? —Tras decirlo, Nancy se rio.

Y añadió:

—Después de lo de ayer, hasta ahora sigo estando de muy buen humor. Ella realmente se creyó que yo tenía intenció de buscar colaboración, ja.

Natalia sonrió.

Al llegar a este punto, Nancy volvió a reír y, levantando una ceja, dijo:

—Por cierto, ¿no habías dicho antes que Romeo también se había unido a Tylerty expresamente para ayudarte? ¿Cómo va eso? Ayer, cuando fui, no lo vi.

Al oírla mencionar eso, Natalia se detuvo un momento mientras tomaba su bebida y luego dijo:

—Él… se enamoró de Rebeca.

Nancy se quedó atónita:

Por lo que parecía, realmente le importaba mucho Rebeca.

Ni Romeo ni Cristian eran personas comunes y corrientes, ambos eran excelentes, pero ¿cómo no iba a sorprenderse de que a ambos les gustara Rebeca?

Charlaron un rato más; cuando ya casi habían terminado de comer y se disponían a irse, Natalia miró su celular y dijo:

—Logan me envió un mensaje diciendo que está libre esta noche y que vendrá a tu cena de bienvenida.

Nancy sonrió.

—Qué bien. En mi regreso a Fassumi, él me ha ayudado mucho a limar asperezas, así que quiero darle las gracias como se debe.

Al llegar a este punto, Nancy volvió a sonreír.

—Aunque es gracias a ti que él esté dispuesto a ayudarme así.

Natalia:

—Venga, no me digas eso. Su relación ya era buena; aun sin mí, Logan te habría ayudado de todos modos.

***

Por la tarde, Rebeca estaba ocupada en la empresa cuando, de repente, recibió una llamada de Carolina, quien le dijo que Logan la había llamado para que lo acompañara a ver a una amiga que había regresado del extranjero, por lo que no podría quedarse a cenar con ella.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Señor Lafuente, su esposa ha pedido el divorcio hace tiempo