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Señor Lafuente, su esposa ha pedido el divorcio hace tiempo romance Capítulo 812

Karen y Alejandra se quedaron un momento en blanco.

—¿Cómo que una citación judicial?

Natalia salió de su aturdimiento y se acercó.

La citación indicaba que quien los demandaba era Jellene, y el motivo era infracción de secretos comerciales.

Ella frunció el ceño. Que ella supiera, Grupo Mena y Jellene no tenían ningún tipo de relación entre sí. ¿Por qué de repente los demandaba Jellene? Y encima, ¿por infracción de secretos comerciales?

Pero eso, por ahora, no era lo más importante. Lo importante era...

Liliana señaló el monto de la indemnización que aparecía en la copia de la demanda y dijo con voz fría:

—Mira esto.

Natalia se acercó a ver, pero antes de que pudiera decir nada, Karen ya había visto la cifra y cambió de expresión al instante.

—¿Cincuenta millones de dólares? ¿¡Nos están exigiendo cincuenta millones de dólares!?

En ese momento, Natalia también vio la cifra, pero notó que no era solo eso:

—Y encima están exigiendo una indemnización punitiva, de cinco veces esa cantidad.

Es decir, en total, Jellene les estaba reclamando doscientos cincuenta millones. Ahora sí entendía por qué sus padres se habían puesto esa cara hace un momento.

Al enterarse de esto, tanto Alejandra como Rita se pusieron pálidas.

Karen, alterada, exclamó:

—¡Pero por qué! ¿Solo porque quieren demandar, ya está? ¡Nuestra empresa y la de ellos ni siquiera tienen relación!

En teoría, así era. Pero si Jellene no tuviera pruebas, ¿cómo iba a demandarlos así, sin más? En un instante, todo se volvió un caos en la casa de los Mena.

José miró a Natalia:

—Nati... ¿por qué no le preguntas a Logan?

—Está bien.

En realidad, aunque José no lo hubiera dicho, ella también había pensado en Logan. Él seguramente tenía información mucho más completa que ellos.

Solo que... José pareció recordar algo, y dudó un momento antes de preguntar:

Solo que... la actitud de Logan esa noche realmente le costaba entenderla, y eso la tenía inquieta.

En ese momento, Rita y Alejandra también notaron que algo no andaba bien, y preguntaron:

—¿Qué fue lo que pasó?

No tenía caso ocultarlo, así que Liliana terminó contándoles, a grandes rasgos, todo lo que había sucedido esa noche.

Alejandra y Rita cambiaron de expresión, y en especial Alejandra, que apretó los dientes y dijo:

—Ese Lucas, de verdad que no sirve para nada más que para arruinar las cosas.

Natalia escuchaba, pero su mente ya estaba puesta en su celular. Lo revisó y descubrió que ni Logan, ni Hugo, ni Kevin, ni Lucas, ni Nancy le habían escrito nada.

Abrió el grupo de cuatro personas que tenía con Logan, Hugo y Kevin, y ahí también reinaba un silencio total.

Tratándose de Kevin, que era un amante de los chismes, que el grupo estuviera tan callado no era nada normal.

“Que él no dijera nada, ¿acaso...?”

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