Sin embargo, pasó más de una hora y Logan seguía sin responder nada.
Un momento después, Zack se acercó:
—Señorita Mena, ya vamos a cerrar.
Era una forma indirecta de pedirle que se fuera.
Natalia apretó los labios y dijo con voz neutra:
—¿Y si quiero quedarme aquí a esperar?
Zack dijo:
—Le pido que no nos ponga en aprietos a los que solo trabajamos aquí.
Natalia no dijo nada, pero tampoco dijo que se fuera a ir.
Zack no tuvo más remedio que traerle otra taza de café.
Luis aún no se había marchado.
Le dijo a Zack, que acababa de salir de la sala de visitas:
—¿El señor Lafuente todavía sentirá algo por la señorita Mena, verdad?
Aunque por ahora no la viera y no le contestara ninguna llamada, no le había propuesto cortar con ella.
Aun sabiendo que Natalia podía aparecer por la empresa en cualquier momento, seguía permitiéndole entrar y salir del Grupo Lafuente cuando quisiera.
Además, seguramente Logan había visto el mensaje que Natalia le había enviado.
Natalia no se iba, y él no les había dicho que la echaran por la fuerza.
Zack se frotó las sienes:
—Claro.
Precisamente porque había visto eso con claridad, no le quedaba más que quedarse en la empresa haciendo horas extra, y esperar a que Natalia quisiera irse para poder salir.
Esperaron otra hora más.
Natalia sabía que, en ese piso, aparte de Zack y Luis, todos los demás ya se habían ido.
Logan seguía sin responder.
Natalia preguntó a Zack:
—¿Qué dijo Logan?
—No le comenté al señor Lafuente que usted vino.
Pues, desde que ella había aparecido en el Grupo Lafuente hasta ese momento, ni él ni Luis habían recibido ninguna indicación de Logan.
Natalia apretó con más fuerza la taza en su mano.
Tal vez porque sabía que, aunque él no apareciera, Luis y Zack podían atenderla bien.
Aunque se quedara ahí esperando para siempre, no le faltaría nada.
Incluso si se quedaba a pasar la noche, podría dormir en la sala de descanso de su oficina.
Así que era posible que Logan no apareciera mientras ella siguiera esperando allí.
Pero Natalia no se fue.
Estaba a punto de hablar cuando Zack, adivinando lo que pensaba, añadió:
—Es verdad, no la estoy engañando.
—El señor Lafuente ya había subido al avión antes de las seis de la tarde de ayer.
—Esto lo supe yo hace un momento.
La expresión de Zack no parecía mentir.
—¿Pero tú y Luis no sabían de su viaje?
—Pasa a menudo.
—Solo sabemos de los viajes del señor Lafuente cuando están relacionados con el Grupo Lafuente.
Pues, esta vez el viaje al extranjero de Logan seguramente no tenía nada que ver con el Grupo Lafuente.
Eso Natalia lo sabía en parte.
Apretó los labios y preguntó:
—¿Y cuándo vuelve?
Zack negó con la cabeza:
—No lo sé, no nos lo dijo.
Natalia no dijo nada.
Un momento después, tomó su bolso y se marchó.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Señor Lafuente, su esposa ha pedido el divorcio hace tiempo
Un paso adelante y cinco para atrás....
Que novela tan mala, no avanza . Cuando es que se van d divorciar , Rebeca no merece quedar con el protagonista. Ojalá quede con Ryan, Hugo y otro diferente...
No hay avance!...
Esta culebra no termina de aclararse...
Tantos días y solo suben un capítulo...
Me encanta la novela me tiene atrapada desde el primer capítulo muchas felicidades...
Por fin se está descubriendo todo, un capítulo al día es muy poco, que angustia...
Mal redactada, mucha vuelta para nada y al final quedar con Logan , con el que más la ha maltratado......
🥰🥰🥰🥰 ya quiero que llegue el profesor y diga ella es mi alumna desde hace mucho tiempo es la creadora del cuap y copropietaria de tylerty...
Como hago para desbloquear y leer el capítulo 794 completo...