Entrar Via

Suplícame perdón: La identidad secreta de mi exesposa romance Capítulo 17

Bianca sintió un pinchazo brutal en el vientre, una punzada profunda que la hizo doblarse.

Con el rostro pálido como el papel, sacó su teléfono dispuesta a pedir una ambulancia, pero la voz implacable de Damián la detuvo en seco:

—¿Lo hiciste a propósito?

La mano con la que sostenía el teléfono tembló. Giró su rostro sin color hacia el hombre a sus espaldas:

—Yo...

—¡Mandaste a hacer esa corona para Melisa hace dos meses y solo la diadema costó más de tres millones de dólares! Me preguntaba por qué alguien se lanzaría encima a propósito, ¡y ahora veo que fue por pura envidia! —Bárbara se apresuró a atacar, asegurándose de clavarle la culpa antes de que Bianca pudiera decir una sola palabra.

Siempre había detestado a Bianca, ¡y nada le daría más gusto que verla colapsar y desaparecer de sus vidas para siempre!

¡Qué alivio sería!

Con los ojos inyectados en sangre y una mano presionando su vientre, Bianca alzó la mirada hacia la cámara de seguridad.

—¡Hay una cámara justo ahí! Revisen la grabación y verán quién chocó con quién.

Bárbara se quedó congelada por un instante y miró hacia arriba. La luz roja de la cámara parpadeaba, registrando todo con frialdad.

Estaba a punto de inventar una excusa cuando la voz de Damián, fría como el hielo, resonó en el pasillo:

—Limpia el piso y paga el triple del precio original.

Bianca se quedó sin aliento. Sus ojos se encontraron con la mirada gélida de Damián y su corazón tembló.

Había señalado la cámara, había ofrecido la prueba irrefutable de su inocencia... ¿y cuál fue el resultado?

A Damián no le importó.

No le interesaba saber si la estaban culpando injustamente. No le importaba la verdad.

Era igual que cuando Bárbara la acusó de causar pérdidas millonarias en la empresa. Él nunca verificó los hechos, simplemente dio por sentado que ella era la culpable.

¿Cómo alguien podía albergar tanta crueldad?

¿Y así la trataba creyendo que estaba 'esperando' un hijo suyo?

El cuerpo de Bianca se tensó por completo.

Al ver que él se daba la media vuelta para irse, reunió las pocas fuerzas que le quedaban y le gritó:

—¡No voy a admitir algo que no hice! Si quieres arruinarme, ¡nos vemos en los tribunales!

La furia y el dolor la desbordaban, al punto que sus labios no dejaban de temblar.

El hombre detuvo su paso, frunció levemente el ceño y la miró por encima del hombro.

Pero fue solo un segundo.

No se dignó a cruzar una sola palabra con ella, ni a escucharla. Simplemente reanudó su marcha y desapareció.

Bianca colapsó en el suelo. Los meseros, aterrados por verse involucrados en semejante pleito, huyeron a toda prisa.

Incluso Bárbara se largó rápidamente sin mirar atrás.

Justo antes de perder el conocimiento, Bianca alcanzó a distinguir unas letras grabadas en el interior de la corona que yacía a centímetros de su mano: 'Para mi Esencia de Eternidad ❤'.

Esencia de Eternidad...

Era el regalo de Damián para Melisa. Su única y verdadera esencia, el amor de su vida.

Y ella, Bianca, no era nada. No significaba nada, no tenía nada...

❀

Preocupado por su tardanza, Vicente regresó a buscarla y la encontró tendida en el suelo, rodeada de caos y suciedad.

—¡Bianca!

Corrió desesperado para levantarla, pero al tocarla, sintió la humedad helada bajo ella.

Capítulo 17 1

Capítulo 17 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Suplícame perdón: La identidad secreta de mi exesposa