Capítulo 3.
Narra Vladímir.
-Vladímir, me informó Juan qué la niñera de Valeria renunció. -dijo entrando a mi despacho mi beta y mejor amigo Paolo Putín.
-Tú sabes lo que tienes que hacer, busca a otra, pero por favor que sea humana. -le dije y él empezó a reír porque sabe la mala suerte que he tenido con las niñeras.
-Sí, ya sé lo que tengo que hacer, solo que esta vez quería probar con una chica de la manada. Ya van 5 humanas y duran menos en el trabajo que el tiempo que se toman en la entrevista. Sé lo necias que pueden llegar a ser las lobas, más, si tienen a un alfa tan guapo como tú de jefe. Tienes que ser consciente. Además, Emilia apenas es una cachorra recién formada, es una omega y muy tímida, sé que no te dará ningún problema. -me dijo mi beta.
-No quiero andar adivinando si será tímida o no, te recuerdo que con Janet dijiste lo mismo y viste todos los problemas que me causó. -lo digo porque esa loba se creía mi luna y se puso insoportable, entraba desnuda a mi habitación, la rechacé varias veces hasta el punto que se volvió loca y secuestró a mi sobrina; a mí no me quedó más que echarla fuera de mi manada y ahora ella es un rogue.
-Ok, ya no insistiré más, yo solo quería hacerle un favor al padre de Emilia qué es mi amigo y necesita poner a la cachorra a hacer algo. -me respondió Paolo rendido y es que él sabe que cuando yo tomo una decisión es difícil que cambie de parecer.
Dos días después.
Ayer me informó Paolo que hoy temprano viene una joven a la entrevista de niñera. Estoy muy ocupado resolviendo unos problemas que tengo en una de mis destiladoras de whiskys y eso me tiene bien estresado.
Sentí a Juan parado afuera del despacho decidiendo si tocar o no y eso es porque hace una hora le dije que no me molestara.
-Juan puedes pasar, tu inseguridad se siente hasta Moscú. -le dije sin necesidad de gritarle, ya qué nuestros oídos son sensibles.
-Mi alfa, hay una chica latina aquí afuera, dice que viene a la entrevista de niñera. -me dijo al ingresar al despacho.
-Ok, dile que espere que ya en cuanto me desocupe la mandaré llamar. -me hizo un gesto con la cabeza como señal de respeto mientras salía del despacho.
Mi lobo Ferir estaba inquieto desde ayer y no sé qué le pasa, más tarde iré a la manada y así lo dejaré correr un poco para que vote el estrés de estar aquí todo el tiempo encerrado. Es que casi no lo dejo salir a correr, ya que vivimos a una hora de la manada, porque en ocasiones hago reuniones con inversionistas y distribuidores humanos. Entonces, para no exponer a la manada tengo esta casa y vivo tanto acá como allá.
Mi atención estaba sobre ella, la escuchaba hablar atentamente y pude notar que había muchas emociones juntas como duda, ansiedad, desesperación y miedo. Cuando le dije que el empleo sería suyo, sus emociones desaparecieron por un momento hasta que firmó el contrato.
En el momento que le dije cuál sería su sueldo mensual, pude oler su arrepentimiento.
Ella estaba pensativa mientras hacía algunos gestos que me parecieron hermosos, al igual que la manera en la que arrugaba la nariz.
A pesar de saber que le causaba tanta contrariedad decidí guardar silencio y disfrutar de mi bella Luna. Un minuto después rompió el silencio y decidió preguntarme lo que la atormentaba, seguido le respondí aclarando su duda provocando que su estado de ánimo cambiara drásticamente, pude oler la alegría que le causó saber cuál sería su sueldo.
★ parece que nuestra Luna tiene problemas económicos ★ me dijo Ferir volviendo a abrir el link mental.
Me gustó mucho ver a mi Luna tan alegre. Sé que no fue ético de mi parte alterar el contrato añadiéndole cláusulas que no estaban en él, pero con tal de tenerla a mi lado estoy dispuesto a todo.
¡Te voy a enamorar Ámber Pérez! Pensé deseando que el día pasara rápido.

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