¿Eh?
¿Qué estaba pasando? ¿Por qué de repente se sentía culpable?
A fin de cuentas, eran enemigos a muerte.
En el pasado, cada vez que Osiris la tenía en la mira, nunca le había mostrado piedad ni consideración.
Se suponía que estaban enfrascados en una rivalidad feroz, sin darle tregua al otro. Esa era la definición de ser adversarios.
Sin embargo, para no darles más show a Celestia y a los niños, ambos se quedaron callados.
Cuando la hinchazón en la cara de Osiris había bajado bastante, Rosalinda le metió la bolsa de hielo en las manos y le dijo: —Ya está mucho mejor, pero por ahora deberías seguir poniéndote hielo tú mismo.
—Necesito volver a la oficina.
Osiris no la detuvo esta vez, y se quedó viéndola mientras se alejaba.
Celestia y los dos niños también se quedaron mirando a Rosalinda hasta que desapareció de su vista. Finalmente, Celestia se volteó hacia Osiris y le dijo: —Ya no tienes que seguir mirando, Osiris. Ya se fue hace rato. Ya ni se ve.
Osiris salió de su ensimismamiento y carraspeó con incomodidad. Al ver que ya se habían acabado los antojitos que había pedido, dijo: —Celestia, déjame llevarlos a mi casa primero. Les puedes mandar la ubicación a los guardaespaldas para que tomen un taxi y vayan directo para allá.
—Quizás deberíamos quedarnos en un hotel. —A Celestia le preocupaba que sus hijos pudieran molestar a Osiris con su ruido. Además, Osiris todavía era soltero.
Osiris contestó: —Celestia, si tú y los niños se quedan en un hotel, mejor ni yo vuelvo a casa, porque si lo hago, Mariaje, mi mamá, mi papá y sobre todo Gerard me van a dar la regañada de mi vida.
—La casa que compré aquí es bastante grande. Normalmente, solo vivimos ahí yo y algunos empleados. Está muy vacía y le vendría bien un poco de vida.
—Tú y los niños pueden quedarse todo el tiempo que quieran. Yo por lo general estoy muy ocupado y muchas veces me quedo a dormir en la oficina. Solo vuelvo a casa a pasar la noche cuando salgo temprano del trabajo.
—También hay mucho espacio para los guardaespaldas y las niñeras. Le diré a la ama de llaves que se encargue de arreglar todo.
Si Celestia y los niños venían hasta acá de vacaciones y se quedaban en un hotel en lugar de con él, sabiendo que tenía una casa, Gerard seguro le daría una paliza.
Incluso si se quedaban en un hotel de cinco estrellas, ¿cómo se iba a comparar con la comodidad de su casa?
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