Entrar Via

Unidos por la abuela romance Capítulo 4557

Gerard protestó:

—¡Oye, yo no soy el maquiavélico! Lo que hagan mis hermanos no puedes echármelo en cara a mí. Esa culpa es demasiado grande para que yo la cargue.

»Entonces, ¿cómo fue la pedida? ¿Tuvieron éxito? —preguntó Gerard, ahora intrigado.

Celestia se rio.

—Claro que no. Pero Osiris inmediatamente tendió otra trampa. No estoy segura de cómo va a enredar a Rosalinda esta vez, pero una cosa es segura. No puede escapar. La tiene justo donde quiere.

»Después de años de rivalidad, se conocen a la perfección. Pero, sinceramente, creo que Osiris ha sido blando con ella. De lo contrario, no tendría ninguna oportunidad contra él.

»Es demasiado astuto.

Gerard rio entre dientes.

—Bueno, tienes que tener en cuenta quién nos crio. Ya que ahora tenemos una idea de quién va a ser la media naranja de Osiris, vuelve a casa pronto. Los extraño.

—Pero acordamos diez días. Todavía es muy pronto.

—Mi amor, contando el día que te fuiste, ya ha pasado la mitad de ese tiempo. ¿Cómo que «muy pronto»?

—¡Pero quiero ver más de la función! La historia de Osiris y Rosalinda es mucho más emocionante que la de Dayan. La suya fue bastante sosa en comparación.

El guapo rostro de Gerard se ensombreció.

—Celestia, eres una mujer casada. ¡Tienes un marido!

—Mi vida, déjanos quedarnos dos semanas. Prometo que no pediré más tiempo. Los niños también se están divirtiendo mucho aquí.

—Ustedes se están divirtiendo, mientras que aquí es un caos.

»Todos han vuelto a la mansión, supuestamente para hacerle compañía a Mariaje, pero ahora que se han dado cuenta de que ustedes están de vacaciones, no paran de decir todos los días que también quieren visitar la casa de Osiris.

»Lo que hace que Mariaje también esté tentada de unirse a ustedes.

Celestia cedió con una risa.

—Está bien, volveremos después de los diez días. ¿Agustín y los demás también trajeron a sus hijos?

—Papi.

—Papá.

El par de hermanos se iluminó al ver su imagen y lo llamaron con entusiasmo.

Uriel se acomodó en el sofá, sentó a su hermana en su regazo y sostuvo el teléfono frente a ambos para que Gerard pudiera verlos a los dos en la pantalla sin amontonarse.

—Niños, ¿me extrañan?

—Papi.

Todavía con un habla limitada y sabiendo solo llamar a su papá, Lillie simplemente extendió sus manitas regordetas hacia la pantalla, pidiendo que la abrazaran.

—Lillie, papá está en una videollamada con nosotros ahora mismo. No puede abrazarnos en este momento —le explicó su hermano antes de responder—. Te extrañamos hoy, papá. ¿Estás ocupado? ¿Interrumpimos tu trabajo?

Incluso a los seis años, sabía que su padre era un hombre importante.

—Es domingo. Hoy no trabajo, así que no, no estoy ocupado.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Unidos por la abuela