Tomé la Tablet y salí del dormitorio de Benjamín, dirigiéndome directamente al estudio de Ricardo.
Sin embargo, no lograba entender... por qué tenía que tratarse de Amparo. La primera vez que escuché ese nombre fue en la boda de Ricardo.-
En aquel entonces, él era muy bueno conmigo; si me sentía mal, me decía que no importaba, que nadie es perfecto, luego se quedaba pacientemente a mi lado hasta que mi ánimo mejoraba y si me enfermaba, dejaba todo de lado para cuidarme. Por eso, con determinación decidí casarme por amor y mudarme lejos.
Justo cuando me encontraba vestida de blanco, sosteniendo el ramo de flores y soñando con mi hermoso futuro, escuché a sus amigos hablarle de su primer amor.
"Cuando vi a Ricardo y Amparo tan apasionadamente enamorados, pensé que terminarían juntos."
"Es cierto, parecían hechos el uno para el otro."
"Es una lástima."
La nostalgia en sus palabras fue palpable.
En ese momento, ya no estaba tan segura de sí Ricardo realmente me amaba y cuando estaba a punto de buscarlo para aclarar mis dudas, lo vi acercarse a ellos con el rostro tenso. Nunca lo había oído hablar con tanta ira.
"Ya les he dicho incontables veces que, ¡odio a Amparo!
Si no lo había dejado claro antes, esta vez, les advierto que, ¡si vuelven a mencionarla delante de mí, consideren nuestra amistad terminada!"
Al escuchar esas palabras, el corazón que tenía en la garganta finalmente se calmó, porque no solo no amaba a Amparo, sino que la detestaba.
Por lo que no entendía, bajo esas circunstancias, ¿por qué, cuando Amparo regresó, él se acercó a ella, incluso llevando a nuestro hijo consigo?
Por primera vez, comencé a dudar del matrimonio feliz en el que siempre había creído.
No entré con el respeto habitual de tocar antes de abrir la puerta, simplemente empujé la puerta del estudio.
Ricardo retiró su mano de mi mejilla: "¿Qué chat?"
A través de mis lágrimas sin secar, lo miré fijamente, ¿todavía pretende engañarme?
Casi gritando, dije: "¡El chat de la familia feliz que tienes con Amparo!"
Como si no pudiera soportar verme sufrir, Ricardo dio un paso hacia adelante y me abrazó, dando palmaditas suaves en mi espalda: "Amor, cálmate."
Mi cuerpo y mis nervios estaban tensos, como una cuerda de arco a punto de romperse.
Ricardo explicó: "Ese grupo se creó por insistencia de Benjamín."
¿Y cómo Benjamín llegó a conocer a Amparo?

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