Entrar Via

A Espinas romance Capítulo 9

Recordó que una vez se torció el tobillo. En realidad, no era nada grave, pero a él le dolió tanto que se le enrojecieron los ojos y la llevó en brazos a la enfermería.

Después, en el trabajo, no faltaron mujeres que fingieron estar heridas para intentar acercarse a él.

Cada vez, él las rechazaba con frialdad, sin siquiera dignarse a mirarlas.

Ahora, esa protección exclusiva se la estaba dando a otra.

Cintia cerró los ojos con fuerza, las lágrimas caían sin control.

Su corazón se enfrió centímetro a centímetro.

El celular vibró. Era un mensaje de Baltasar: [Cinty, surgió algo en la empresa, en un rato paso a recogerte.]

*Ja…*

Cintia, adormecida por el dolor, respondió: [No hace falta.]

«Baltasar, ya no te necesito».

...

Afuera, sin que se diera cuenta, había empezado a llover.

Cintia caminaba sin rumbo por la calle, completamente empapada, pero no sentía frío.

Al llegar a casa, se dio una ducha.

Se acercó al calendario y marcó el día 26 con una equis.

Afortunadamente, solo quedaban 27 días.

Pronto dejaría este lugar que tanto dolor le causaba.

Entonces, ¡que Baltasar se quedara con su adorada amante!

...

Esa noche.

Dio vueltas en la cama, inquieta. En un estado de somnolencia, sintió un fuerte dolor de cabeza, tenía fiebre.

Instintivamente, buscó a la persona que dormía a su lado, murmurando con voz lastimera:

—Baltasar, me siento muy mal… Baltasar…

La fría sábana bajo su mano la devolvió a la realidad.

Recordó de golpe que Baltasar estaba con Wendy en ese momento.

Quizás, estaban enredados en la cama.

Capítulo 9 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: A Espinas