Entrar Via

Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 416

Ximena sollozaba, apretando con fuerza la mano de Amaya. Sus emociones se desbordaron por completo.

—¿Con qué derecho? ¿Con qué derecho las familias Muñoz y Ramos se creen intocables y abusan de nosotras de esta manera?

—¡¿Cómo es posible que Josefa Ponce tenga la desvergüenza de exigirnos una fortuna como dote, mientras que a ti te exprime hasta dejarte sin un centavo?!

—¡Ami, tienes toda la razón! ¡No podemos tolerar esto ni un segundo más!

—¡Al diablo con las apariencias! ¡Al diablo con la decencia y el prestigio de la familia! ¡Tratar con respeto a esa escoria es ser crueles con nosotras mismas!

Ximena se puso de pie de golpe. A causa del alcohol, se tambaleó un poco, pero su mirada estaba más afilada y decidida que nunca.

—¡A partir de hoy, somos aliadas! ¡Les haremos pagar con creces! ¡Toda Solsepia sabrá cómo esas dos familias empujaron al límite a la gente decente! ¡Voy a destrozar sus reputaciones y haré que se arrepientan de haber nacido!

Contagiada por esa intensidad, Amaya también se levantó. Alzó su copa y la chocó con fuerza contra la de Ximena. El tintineo del cristal resonó en la habitación.

—¡Tienes razón! ¡Desde hoy dejamos de ser las víctimas obedientes! ¡Vamos a devolver el golpe y les enseñaremos el infierno que desatan cuando le colman la paciencia a alguien bueno!

—¡Salud! ¡Por la venganza!

Ximena se bebió toda la copa de un trago, con el porte de una verdadera líder revolucionaria.

—¡Salud! ¡Por la justicia!

Amaya no se quedó atrás y vació su copa.

—¡Salud! ¡Y para una escena como esta, no podía faltar yo!

La puerta del reservado se abrió de golpe con un estruendo. Quien entró no fue otra que Beatriz Ibarra, la madre de Amaya.

Tras recibir el mensaje de Ximena, Beatriz había salido de inmediato.

En realidad, llevaba rato parada detrás de la puerta. Había escuchado toda la conversación, llorando en silencio antes de recomponerse y decidir entrar.

¡Su pobre e inocente hija! ¡Había permitido que los Muñoz la pisotearan de esa manera y nunca se lo había contado! ¡Y para colmo, se había peleado con su propia madre para defender a Diego! ¡Qué niña tan tonta!

Pero al menos, ahora por fin había abierto los ojos y había descubierto su verdadera cara.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Adiós a la Esposa Perfecta