Entrar Via

¡Adiós! MI ESPOSO SIN DESEO romance Capítulo 132

En los días siguientes, Odalys no vio a esos individuos rondando el apartamento y se convenció de que había exagerado la situación aquella noche, dejándola rápidamente atrás en su memoria. El programa aún no se había emitido, y si alguien realmente quisiera hacerle daño, no sería en ese momento.

Aquel día, tras una larga jornada de trabajo, ella recibió una llamada de Eloy, quien comenzó a hablar con un tono lleno de reproches: "Eh, si yo no tomo la iniciativa de contactarte, ¿acaso actuarías como si yo no existiera?".

Desde que se habían visto en el hospital, no habían vuelto a comunicarse. Eloy había estado ocupado y no había tenido tiempo de ponerse en contacto, cuando finalmente tuvo un momento para respirar, se dio cuenta de que aquella mujer desconsiderada no le había enviado ni un solo mensaje.

Riendo ante el tono de víctima de él, Odalys no pudo evitar sonreír y preguntó: "¿Cómo va esa herida? ¿Fuiste al médico a que te cambiaran las vendas?".

El hombre gruñó en respuesta: "Si esperara por tu preocupación, ya tendría hierba creciendo sobre mi tumba".

Odalys estaba recogiendo sus cosas y no respondió. Eloy esperó unos segundos, insatisfecho, y entonces dijo: "Cuando estudiábamos, aunque no hablabas mucho, siempre fuiste alguien que actuaba con valor y tenía un corazón bondadoso, ¿cómo es que después de unos años te has vuelto tan apática, como una calabaza sin boca?".

"¿Llamaste solo para quejarte de mí?".

"Por supuesto que no, te estoy invitando a una cena tardía", respondió Eloy con voz perezosa. "Baja, estoy en la entrada de tu edificio".

"No estoy en casa, estoy en el estudio".

"¿A estas horas?", Eloy miró su reloj, ya pasaban de las ocho. Acababa de terminar sus quehaceres y había ido directamente allí, con la intención de invitarla a cenar. "Espera, ¿Otilia no dijo que tu lugar de trabajo está en casa? ¿Dónde está tu estudio? Iré por ti".

Odalys se quedó sin palabras por un momento, recordando que aún no le había contado a Otilia que había vuelto a trabajar en Solazul.

"No es necesario, traje mi coche. No hay mucho donde comer por aquí, así que cuando encuentres un lugar, mándame la ubicación y yo iré directamente allá, así es mejor".

"Está bien".

Tras colgar, ella terminó de guardar las cosas en su mesa de trabajo, comprobó que todo estuviera apagado y, asegurándose de no dejar nada encendido, tomó sus llaves y salió. En invierno, las calles se vaciaban al caer la noche, y la ubicación del estudio, alejada de cualquier distrito comercial, se tornaba aún más solitaria.

Rieron maliciosamente mientras se acercaban, ella retrocedió, pero también había personas detrás de ella, sin ningún lugar a donde ir.

...

Mientras tanto, Gerson salía de la casa familiar con el rostro sombrío y marcó el número de Odalys directamente. En esos últimos días, su madre lo miraba como si ni sus ojos fueran ojos, ni su nariz fuera nariz, pero aun así, cada noche insistía en llamarlo de vuelta, diciendo que en ese momento él estaba como un alma en pena en Oasis Sereno. Lo que no esperaba era que ese día también había llamado a su padre, y la misma frase resonaba una y otra vez: ‘Aprender más, practicar más’.

Eso era fácil de decir, pero Odalys en ese momento lo veía como si fuera basura, deseando estar lo más lejos posible de él, ¿cómo se supone que practicara?

El teléfono timbraba sin cesar, hasta que justo antes de que se cortara automáticamente, alguien al otro lado finalmente contestó. No le dejaron decir una palabra, la voz chillona de una mujer se coló por el auricular, entremezclada con pesadas respiraciones: "Estoy aquí, ah..."

Y luego, la llamada se cortó, el rostro de Gerson cambió drásticamente, una sombra oscura pasó por sus ojos. Marcó el número con la mayor rapidez posible, pero la línea estaba apagada, por lo que él arrancó el coche y condujo en dirección al apartamento de Odalys, sus dedos largos y fuertes apretaban el volante. Con una mano deslizó sobre la pantalla y marcó un número: "Necesito saber dónde está Odalys ahora mismo, tienes tres minutos".

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Adiós! MI ESPOSO SIN DESEO