Entrar Via

¡Adiós! MI ESPOSO SIN DESEO romance Capítulo 767

Iker la miró de reojo. —¿Para qué necesitas un secretario en esa tienda tuya que en un año ni siquiera da para pagar el alquiler?

Yolanda no respondió.

El mal sueño de antes ya la había dejado sin ganas de hablar, y ahora que le tocaban la fibra sensible, el humor se le había ido por completo. Probablemente nadie lo creería, pero ella, la señorita de la familia Agudo, la esposa de Iker, estaba en la ruina.

Se frotó la muñeca inconscientemente, con la mirada perdida. El sutil perfume de Iker flotaba en el aire. Yolanda sintió que algo no encajaba, pero no sabía qué era.

*Toc, toc.*

Boris llamó a la puerta.

—Adelante —dijo Iker.

Al ver al hombre levantarse, Yolanda finalmente se dio cuenta de lo que no encajaba. ¿No debería estar en su escritorio?

—¿Qué haces aquí? —preguntó Yolanda.

Los ojos oscuros de Iker se posaron en su rostro pálido. —Gritabas como si te estuvieran matando, no parabas de murmurar. ¿Qué querías que hiciera, que te dejara gritar para que te oyera toda la empresa?

—¿Hablé en sueños?

¿Lo había gritado en voz alta?

Yolanda no lo sabía, pero tampoco tenía motivos para pensar que Iker le mentía. La odiaba, así que si no hubiera sido necesario, no se habría acercado.

—¿Y si no, qué? —La voz de Iker era fría y sarcástica—. ¿Que me sentara a tu lado a mirarte mientras dormías? ¿Acaso eres una belleza celestial o estoy tan loco por ti que necesito espiarte de esa manera tan retorcida?

Yolanda sonrió con ironía, cada palabra era una puñalada en el corazón de Iker. —Quizás querías estrangularme. No te gusto, pero tuviste que casarte conmigo. Querías mantenerte puro para tu amor platónico, pero te drogué y hasta tu preciado cuerpo se ensució. Me odias, así que no sería tan raro que quisieras estrangularme mientras duermo.

Ya que él no creía que la droga no la había puesto ella, pues que pensara que sí.

Iker estaba de muy mal humor. Su voz era gélida. —No me ensuciaría las manos por ti.

Hizo ademán de irse, pero Yolanda lo agarró de la camisa. La ropa de Iker siempre estaba perfectamente planchada y colgada en el armario, pero ahora, la zona de la cintura estaba arrugada. El bajo de la camisa, que debería estar metido en el pantalón, estaba medio fuera. Probablemente se lo había descolocado ella mientras estaba atrapada en la pesadilla. —Tienes la camisa arrugada.

Yolanda se levantó, se puso delante de él y, con una naturalidad pasmosa, empezó a arreglarle la ropa. Sus movimientos eran tan fluidos que parecía que lo había hecho innumerables veces.

Una emoción indescifrable se agitó en los ojos de Iker. Preguntó con voz ronca: —¿A cuántos hombres les has arreglado la ropa para tener tanta práctica?

—Ni me acuerdo. Cientos, o al menos docenas —respondió ella con indiferencia.

En su círculo social, se rumoreaba que Yolanda tenía una larga lista de amantes, una vida privada desordenada y que era muy promiscua. Durante un tiempo, se convirtió en la protagonista de los chistes verdes de los hombres, que la describían con las palabras más soeces y vulgares que se les ocurrían, con detalles tan vívidos que parecían reales.

Los rumores matan porque quienes los difunden solo disfrutan de la emoción de inventar, sin importarles la verdad. A nadie le importaba si lo que decían era cierto o no, solo si la historia era lo suficientemente jugosa.

Mientras le arreglaba la ropa, la yema de los dedos de Yolanda rozó inevitablemente la cintura de Iker. El cuerpo del hombre se tensó de repente y tragó saliva inconscientemente.

Boris, que estaba en la puerta sin saber si entrar o salir, pensó: *Si no fuera por lo que están diciendo, parecerían una pareja de enamorados.*

—¡Yolanda! —La voz aguda de Sileida resonó de repente, haciendo que Boris diera un respingo. Antes de que pudiera reaccionar, la mujer ya había pasado a su lado y entrado en la oficina—. ¿No me dijiste que te ibas a divorciar de Iker? ¿Y ahora qué haces? ¿Sabes lo que me costó convencer a papá y a mamá para que te apoyaran?

Capítulo 767 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Adiós! MI ESPOSO SIN DESEO