Entrar Via

Bofetada por Siete Años romance Capítulo 10

¡Era Javier!

Perla se acercó feliz, abrió la puerta y se subió.

El Ferrari arrancó rugiendo.

Dana se quedó parada un momento, aturdida, y luego se dio la vuelta para irse.

...

En el Ferrari, Perla preguntó con una sonrisa coqueta:

—Javier, ¿a dónde vamos a cenar? ¿Qué tal comida francesa? Escuché que abrieron un restaurante francés nuevo en la plaza, dicen que está muy bonito.

Javier miraba al frente, inexpresivo.

—Lo que sea.

—Entonces vamos ahí —dijo Perla contenta.

Javier no dijo nada, seguía con su cara de póquer.

Hubo un silencio en el auto y el ambiente se puso incómodo. Perla intentó romper el hielo sonriendo:

—Javier, ¿qué te gusta hacer en tu tiempo libre?

Javier no respondió, así que Perla siguió hablando sola:

—A mí me gusta ir a librerías, leer un poco. A veces hago ejercicio. Me gusta el golf. Javier, ¿a ti te gusta el golf?

Ella ya había averiguado que a Javier le gustaba el golf; lo de leer libros lo dijo para causarle buena impresión.

De repente, Javier giró el volante y se orilló.

—Señorita Amaya, necesito dejarle algo claro —Javier la miró—. Por el momento no me interesa tener novia ni pienso casarme. Salí con usted solo por respeto a nuestros padres, porque no me quedó de otra. Ya nos vimos, ya cumplimos con ellos. Bájese.

La cara de Perla cambió. Se mordió el labio y dijo:

—Javier, podemos empezar como amigos...

—No me hacen falta amigos.

—Javier, ¿acaso crees que no estoy a tu nivel para ser tu amiga? —dijo Perla ofendida.

Javier puso cara fría.

—Tómelo como quiera. ¡Bájese!

Perla, sin más opción, se bajó del auto a regañadientes.

Capítulo 10 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Bofetada por Siete Años