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Celina: entre la medicina y el adiós definitivo romance Capítulo 204

Cuando Celina escuchó esas palabras, sintió que la sangre se le congelaba en las venas. Al ver la expresión de triunfo en el rostro de Abril, finalmente comprendió: lo de la caída de su madre… había sido por ella.

No era de extrañar…

Por eso Emilio no la dejó ir a la estación de policía…

Por eso tampoco le contó nunca la verdadera razón por la que su madre había caído.

Todo era por culpa de Abril…

Celina apretó los puños con fuerza, los ojos se le pusieron rojos al instante.

Abril se acercó, deteniéndose justo frente a ella.

—En el fondo, no quería que muriera —dijo con una calma inquietante—. Pero escuchó algo que no debía. Eso fue pura mala suerte para ella.

El cuerpo de Celina temblaba, a punto de estallar.

—¿Por qué tuviste que hacer eso? —le preguntó, la voz cargada de furia contenida.

—Ya te dije que fue un accidente, ¿no? —replicó Abril, sin la menor señal de remordimiento—. Ella simplemente tuvo mala suerte.

—¿Y lo de mi hermano? ¿Y lo de mi papá? ¿También fue un accidente? —Celina le sujetó la muñeca con fuerza—. ¿Crees que porque Emilio te solapa y te protege puedes hacer lo que quieras? ¿De verdad piensas que él va a poder protegerte toda la vida?

—¿Y si es así, qué? —Abril la apartó, arrogante—. Aunque no pueda protegerme siempre, mientras se trate de mí, nunca va a quedarse de brazos cruzados. Esta vez no es la excepción.

—Jurabas y perjurabas que te ibas a alejar de él, ¿ya lo hiciste? Yo sabía que no ibas a soltar tan fácil el título de señora Arce. Si vas a pelear conmigo, ¿por qué debería yo ser amable contigo?

El pecho de Celina se comprimió, y la palidez le invadió el rostro.

—¡Por eso fuiste tras ellos!

—¿Y qué más da? Son las personas que te importan, ¿no? —le soltó Abril, con una mirada llena de veneno—. No pude hacerte daño a ti, pero sí a ellos. Esto también es tu culpa, por acercarte a Santiago Rojas.

Celina parpadeó, atónita.

¿Todo por aquel encuentro con Santiago? ¿Por haber descubierto la herida en su pierna y temer que ya no podría ocultarlo?

Al pensar en esto, Celina soltó una carcajada amarga.

—Si Emilio llegara a conocer tu verdadera cara, ¿no te parecería de lo más ridículo?

El gesto de Abril se endureció por un segundo, pero enseguida recuperó la compostura, segura de sí.

—Él me quiere tanto, que aunque descubriera cómo soy en realidad, igual seguiría amándome.

—En cambio tú… ya perdiste a tus papás, y tu hermano sigue en coma, a saber cuánto le queda —aventó, y apoyó la mano sobre el hombro de Celina—. Me enteré que apenas habías conseguido integrarte a una familia y ahora la perdiste. Qué triste.

—Si tu hermano también se muere, seguro no lo soportarías, ¿verdad?

Abril lo hacía a propósito, buscando sacarla de quicio, deseando que Celina se volviera loca. Después de todo, la familia Arce no querría a una desquiciada entre los suyos.

Capítulo 204 1

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