Gisela tomó el celular y vio que Delia le había mandado varios mensajes seguidos.
[Delia: Otra vez hay gente volviéndose loca en internet.]
[Delia: Mejor no revises las redes sociales por un tiempo, concéntrate en la competencia.]
[Delia: Hazme caso, de verdad, ignora esas publicaciones absurdas.]
[Delia: Ya cuando termine el concurso te pones al día, pero por ahora no dejes que eso te afecte.]
[Delia: En serio, te lo pido, ni los mires.]
Al leer los mensajes, Gisela supo de inmediato que algo había pasado otra vez.
Pensó por un momento y fue fácil adivinar quién estaba detrás de ese lío. O era Romina y su grupo, o el mismo tipo que acababa de ser eliminado y todavía no lo asimilaba.
O tal vez, los dos bandos juntos.
A Gisela no le preocupaba demasiado lo que la gente dijera en internet. Había pasado por tormentas mucho peores, y los chismes en línea no eran nada nuevo para ella. Eso no iba a cambiar su ánimo.
Aunque el concurso Sinfonía del Mar sí tenía cierto revuelo, tampoco era para tanto. Además, apenas era el inicio y ni siquiera habían llegado a las finales, así que tampoco es que todo el mundo estuviera pegado a la pantalla.
Por eso, Gisela tardó un par de minutos en encontrar las publicaciones relacionadas.
Cuando por fin dio con ellas, entró al foro y enseguida saltó a la vista el post más popular, con la mayor cantidad de likes y comentarios.



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