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Del Dolor Nació la Diosa de la Venganza romance Capítulo 346

—Dígame.

La señora miró a su alrededor con cautela, se cubrió la bocina del celular con la mano y bajó la voz al hablar:

—Señor Nelson, desde la mañana sentí que algo andaba raro. El celular de la señorita Gisela recibió muchísimas llamadas, la mayoría de números desconocidos.

—Le pregunté a la señorita Gisela, pero ella no me quiso explicar bien —la señora lanzó una mirada hacia donde Gisela se había marchado, asegurándose de que ya estaba lejos y no podía escuchar—. Son de verdad muchísimos números, no paran de llamar, y la señorita Gisela intenta bloquearlos, pero no termina nunca. Yo sospecho que esos números son de gente dedicada a estafas telefónicas, quieren sacarle dinero a la señorita Gisela. Pero ella apenas es una estudiante de preparatoria, ¿cuánto dinero podría tener? Todo lo que tiene se lo dieron sus papás o sus familiares, y si se lo quitan así nada más, sería terrible. Por eso le dije que tenía que arreglar esto pronto, yo también quise ayudar, pero le hice varias preguntas y ella no quiso contestarme ninguna.

—Así que pensé que lo mejor era que la señorita Gisela se pusiera en contacto con usted para solucionar el problema. Le insistí una y otra vez, tanto que hasta se me resecó la boca de tanto hablar, pero la señorita Gisela no quiso llamarlo. Y como no me puedo quedar tranquila viendo cómo la engañan, decidí comunicarme con usted. ¿Usted qué opina? ¿Cómo se puede resolver esto?

La señora hablaba tan rápido que, al terminar toda su explicación, tuvo que tomar aire.

Si Gisela hubiera estado ahí escuchando, seguro se habría muerto de la risa.

Hasta ese momento, la señora seguía convencida de que todas esas llamadas desconocidas eran de timadores.

Esperó unos segundos, pero Nelson no reaccionó ni con preocupación ni con seriedad. Al contrario, su voz sonaba casi despreocupada.

—Ya entendí.

La señora se quedó sorprendida y, sin poder creerlo, insistió con más fuerza:

—Señor Nelson, siento que esto es muy serio. Hace rato vi a la señorita Gisela navegando en internet y noté que mucha gente está compartiendo su número en redes sociales. Eso quiere decir que los estafadores ya conocen todos sus datos, y esa gente es lista, hasta los policías dicen que usan información personal para sus planes de fraude. La señorita Gisela de verdad está en peligro, hay que resolverlo cuanto antes.

—Y además, la señorita Gisela salió y anda sola. Si le vuelven a llamar mientras anda por ahí, ¿cómo va a enfrentar a esos estafadores? Solo es una estudiante, ¿cómo podría defenderse? Escuché a mucha gente decir que cuando te quitan el dinero así, ni la policía puede recuperarlo. ¿A poco no es cierto?

Nelson soltó un —Ajá—, sin dar más explicaciones.

Capítulo 346 1

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