Entrar Via

Del Dolor Nació la Diosa de la Venganza romance Capítulo 49

La maestra habló con cierta dificultad, su voz era suave:

—Es que, dentro de unos días, será el aniversario de la escuela. ¿Recuerdas que el semestre pasado te invitamos a tocar el piano durante el evento?

Ya lo veía venir.

Gisela bajó la mirada, tranquila, y respondió en tono sereno:

—Sí, lo recuerdo.

La maestra Arce continuó:

—La escuela decidió que, como ya se acerca el examen de ingreso universitario, deberías concentrarte en tus estudios. Por eso, cancelaron tu presentación, para que puedas enfocarte en prepararte.

Sentada al borde de la cama, Gisela lo entendió todo.

—¿Invitaron a otra persona, verdad?

—…Sí —admitió la maestra—. Sé que te preparaste mucho para el aniversario, incluso traté de hablar por ti, pero la decisión ya estaba tomada y no tuve manera de cambiarla. Así que, mejor concéntrate en estudiar. Tendrás más oportunidades para presentarte en el futuro y, si surge algo adecuado, yo misma te avisaré.

Gisela respondió en voz baja:

—Lo entiendo, maestra. No pasa nada, dejémoslo así.

La maestra Arce, sorprendida por su reacción, preguntó:

—Ah… ¿no vas a insistir?

Gisela sonrió con calma:

—No es necesario.

Sabía perfectamente que la escuela había invitado a Romina y a Nelson para tocar juntos a cuatro manos.

Nelson había donado una biblioteca y un edificio de aulas, además de becas para estudiantes. Era un exalumno muy importante para la escuela.

La idea de presentarse en el aniversario había sido de Romina, y Nelson, por supuesto, no se iba a negar.

En su vida pasada, Gisela no lo entendía y fue directo a reclamarle al director, exigiendo que dejaran su presentación en el programa. Para su sorpresa, la escuela aceptó rápidamente su petición.

Más tarde descubrió que la escuela ya le había preguntado antes a Romina si estaba de acuerdo con que ella tocara en el evento, y Romina había dado el visto bueno.

Sin embargo, Romina terminó saboteando el piano que Gisela había conseguido prestado de la familia Tovar. Su interpretación aquel día fue un desastre, y la comparación con la presentación mágica de Romina y Nelson solo la hizo quedar aún peor.

A la mañana siguiente, cuando llegó a la escuela, Eliana seguía sin aparecer.

Gisela disfrutó la tranquilidad y pudo estudiar con calma.

Por la tarde, Baltasar le mandó un mensaje:

[Éxtasis Nocturno, habitación 303. Mi hermano también está aquí, ¿te animas a venir?]

Antes de que pudiera contestar, recibió otro mensaje.

[Aún no te he felicitado por tu cumpleaños, ven, hay mucha gente esperando para festejarte.]

[Te preparé un vestido precioso. Sé que te hice enojar hace unos días, así que considera este vestido como mi forma de disculparme.]

Al ver el mensaje, Gisela recordó de pronto que hoy era su cumpleaños.

En su vida pasada, justo hoy, durante su fiesta de cumpleaños, Baltasar le regaló ese vestido con segundas intenciones. Y después, cuando ella se lo puso, él se lo arrancó frente a todos, dejándola en ridículo.

Por un momento, el rostro de Gisela no mostró emoción alguna. Bajó la cabeza y tecleó en la pantalla de su celular.

[Está bien, voy para allá.]

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Del Dolor Nació la Diosa de la Venganza