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Destinos Entrelazados: Mi Bebé es hijo del CEO romance Capítulo 115

Al salir del hospital y regresar al salón de fiestas, vio a Eva sentada a la mesa con su madre.

Cuando vieron a Ethan entrar, todos lo miraron con curiosidad.

Ethan se acercó a Eva, quien lo miró con una mirada mortal.

Eva se levantó y salió del salón, dirigiéndose a una sala privada que había allí. Ethan la siguió.

Ya a solas, ella lo interrogó.

—¿Por qué hiciste eso? —preguntó.

—La vi sangrando y parecía estar con dolor…

—Te pregunté por qué hiciste eso —gritó histérica.

—No lo sé.

—Ethan, esa mujer estaba acompañada de su novio y aun así tuviste el descaro de tomarla en brazos y cargarla.

—Fue sin querer.

—¿Sin querer? —repitió incrédula. —En la noche de nuestro compromiso, sales cargando a tu secretaria en brazos sin importarte yo. Me quedé aquí recibiendo miradas incrédulas de toda esa gente. ¿Y lo único que dices es «sin querer»?

—¿Qué quieres que diga? Eva, todos vieron que se lastimó; solo la estaba ayudando.

—¿De verdad crees que la gente piensa que hiciste eso porque estabas preocupado? Deja de hacerte el inocente, Ethan, esas personas están pensando que tú y tu secretaria tienen algo.

—¿Qué paranoia es esta? Basta ya —ordenó.

—¿Paranoia? —se acercó a él, golpeándole el hombro. —Acabas de humillarme delante de todos, ¿y yo soy la paranoica?

—¡Basta! —le sujetó los brazos. —Contrólate, ¿me oyes? —esta vez fue él quien alzó la voz. —¿Qué crees que estás haciendo?

Al soltarse bruscamente, Eva se alejó y comenzó a caminar en círculos por la sala.

De todas las cosas que creía que podrían pasar esa noche, esa era la última.

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