Entrar Via

Divorcio Postparto con Mi Cruel Marido Millonario romance Capítulo 534

Camila Cárdenas fulminó a Isabel Cárdenas con la mirada.

—No digas tonterías, veo que tú y estas dos mujeres están confabuladas. Son ustedes las que me están culpando falsamente.

Natalia Herrera alzó una ceja hacia Olivia y le susurró al oído:

—Esta mosquita muerta es bastante terca.

Olivia apretó sus labios rojos y le dirigió una mirada significativa a Natalia.

Siguiendo la mirada de su amiga, Natalia notó que había una cámara de seguridad en el pasillo.

Al ver la cámara, Natalia volvió a sonreír. Miró a Camila, señaló con el dedo hacia el dispositivo y le dijo:

—Señorita, rompió mi celular, ¿y creyó que sus intentos de incriminar a otra persona quedarían en secreto? Mire hacia allá.

Todos voltearon en la dirección que Natalia señalaba.

El rostro de Camila se quedó pálido al instante. Fernando Montero, manteniendo la cortesía, dijo:

—Gracias por avisarme. Iré a revisar las grabaciones de seguridad de inmediato.

Fernando tomó a Felipe Montero en brazos y se dio la vuelta para irse. Camila corrió apresuradamente detrás de él.

Natalia agarró la muñeca de Camila sin titubear.

—No puedes irte. Aún no me has pagado mi celular.

—Es solo un simple teléfono, ¿cuánto puede costar? ¿De verdad es necesario hacer tanto alboroto? Si no tienes efectivo encima, dile a tu amiga que me agregue por WhatsApp y te transfiero el dinero en este mismo instante.

Justo entonces, Mauricio Jiménez, que había estado buscando a Natalia, llegó al lugar.

—¿Por qué sigues en el baño? La subasta está a punto de empezar.

Natalia se acercó a Mauricio, se colgó de su brazo y le dijo con un tono muy consentido:

—Mi amor, esta mujer rompió el celular que me regalaste.

Mauricio llevaba gafas y parecía un hombre sumamente refinado, pero cuando su mirada se posó en Camila, sus ojos se convirtieron instantáneamente en navajas venenosas. La miró con una frialdad tan cortante que casi hizo que Camila perdiera el equilibrio por el miedo.

Mauricio sacó su propio teléfono e hizo una llamada.

—Manden gente aquí, ahora mismo.

En cuestión de segundos, más de una docena de guardaespaldas vestidos de negro llegaron a paso rápido y se alinearon detrás de Mauricio. Él apartó la mirada de Camila y miró a Natalia con ternura.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Divorcio Postparto con Mi Cruel Marido Millonario