Silvia sabía que si Isabel y Fernando no aclaraban el asunto de Ángel, él seguiría buscándola sin cesar.
—Isabel, Sara y yo daremos una vuelta. Habla tranquila con Fernando sobre el niño.
Isabel dudó un momento y asintió.
—No se alejen demasiado.
Una vez que Sara y Silvia se alejaron, Isabel avanzó unos pasos, seguida de cerca por Fernando.
Al detenerse, Isabel se dio la vuelta para encararlo.
Su mirada serena y fría lo evaluaba como si fuera un completo extraño.
Fernando adoptó un semblante grave.
—Isabel, si corto todos los lazos con Camila definitivamente... ¿podemos volver a estar juntos?
Isabel soltó una carcajada irónica.
—¿No te parece ridícula esa pregunta?
Cuando estuvieron en Cancún, él también había prometido arreglar las cosas con Camila.
Y el resultado de ese "arreglo" fue que terminaron en la misma cama y hasta con un hijo.
Si hubiera podido cortar esos lazos de verdad, lo habría hecho hace mucho tiempo.
No habría esperado hasta hoy.
Hubo un tiempo en el que creyó ingenuamente que él podría decirle adiós a Camila.
Pero ya nunca volvería a subestimar el peso que ella tenía en el corazón de Fernando.
—No estoy bromeando. Tenemos tres hijos juntos; quiero estar contigo y con ellos.
—Fernando, que tú quieras estar con nosotros no significa que nosotros queramos estar contigo. Hace tiempo, cuando te rogué que siguiéramos juntos por los niños, ¿recuerdas qué me respondiste?
En ese entonces, Isabel le había preguntado con la esperanza en los ojos si podían evitar el divorcio por el bien de los niños.
Él le dijo que no.
Que no permitiría que Camila fuera la amante en las sombras sin un estatus.
—¿Qué pasa? ¿Ahora ya no te importa que Camila esté a tu lado sin estatus? —le lanzó la pregunta a la cara.
—Siento muchísimo todo lo que pasó con Camila. Ella me salvó la vida... si me dejas contarte la verdad de lo que ocurrió...
—¡Basta! —lo interrumpió Isabel tajantemente—. No me interesa escuchar sobre el pasado que tuviste con ella. Fernando, ¿no solías ser un hombre determinado? Perseguirme y rogarme así... ¿no te da un poco de asco?
—Solo quiero estar a tu lado y con nuestros hijos, eso es todo.
—¿Alguna vez me amaste?

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