Entrar Via

El arrepentimiento del ex-esposo romance Capítulo 60

“¿Es porque no es tu madre?”. Tal vez él solo tenía un problema con Emma porque no era su madre. Tal vez siente que ella está tomando el lugar de su madre.

“Simplemente no me gusta. Además es la hermana de mamá, eso está mal papá”, dice como si nada.

¿Es una coincidencia que Noah comparta la misma aversión que Ava tiene por Emma? ¿Podría ser que ella haya estado envenenando a nuestro hijo contra Emma? No me sorprendería que así fuera.

“Escucha, Noah, estoy saliendo con Emma y espero que la trates con respeto. Un día probablemente me case con ella y será tu madrastra. Tendrás que acostumbrarte a verla por aquí”.

Necesitaba cortar lo que fuera que estaba creciendo dentro de él. Noah tenía que entender que Emma no iba a ir a ninguna parte.

“Nunca”, grita desafiante a través del teléfono.

“Noah…”.

“Si te gusta, está bien, pero que sepas que nunca la aceptaré. Nunca me gustará y nunca será una madre para mí”, dice con un gruñido.

Antes de que pueda decir nada más, cuelga el teléfono. Inmediatamente vuelvo a llamar, pero está apagado. Miro el teléfono estupefacto. No entiendo qué demonios le pasa.

Nunca ha sido odioso con nadie, pero por alguna razón odia a Emma aunque ni siquiera lo sepa.

Siento que lo he empeorado todo. Que ahora estaba aún más furioso conmigo.

No tengo tiempo de darle vueltas a esos pensamientos. La puerta de mi mansión se abre y Emma entra sonriendo. Le había dado una llave hacía unas semanas.

Miro su hermoso rostro. Por fin estábamos juntos después de tanto tiempo, joder. Pensé que las cosas se pondrían en su lugar y, sin embargo, parecía estar sucediendo lo contrario. Todo parecía ir en nuestra contra.

“¿Qué pasa?”, me pregunta acercándose a mí.

Después de mi conversación con Noah, no me apetecía tenerla cerca. Va a besarme, pero la esquivo y me siento en el sofá.

“¿Rowan?”, me llama ella.

“¿Es esta la razón por la que has estado distante? He vuelto hace un par de meses y aún no me has besado ni tocado. ¿Es la reticencia de Noah a aceptarme lo que te retiene?”.

¿Qué coño podía decir? Cada vez que quiero besarla o ella quiere besarme, algo me retiene. En vez de eso, me encuentro apartándola o picoteando su mejilla o su frente, pero nunca su boca.

¿Hay algo malo conmigo? Llevo deseando a esta mujer desde que tenía veintiún años y ahora que la tengo, ni siquiera me atrevo a besarla.

“Sí”, le miento. No había necesidad de herirla más de lo que ya lo había hecho.

Nos quedamos en silencio. Mi mente se tambalea por mis pensamientos.

“No pasa nada, no te preocupes. Las cosas se arreglarán y al final me lo ganaré”, dice ella mientras enlaza nuestras manos.

Quiero creerla, pero no puedo. Algo me dice que las cosas no van a mejorar. Eso y el hecho de que en el fondo sé que, a la hora de la verdad, no la elegiré a ella.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El arrepentimiento del ex-esposo