Entrar Via

El Contraataque de la Exesposa Multimillonaria romance Capítulo 37

¡Había sido demasiado fácil!

Kevin siempre había sido de lo más terco e inaccesible, ¿por qué le habría dicho que sí a Kiara así nada más?

A Agustín le carcomía la duda. Miró a su papá, pero Víctor le respondió con una leve negación con la cabeza.

—Qué bueno que don Víctor es una persona razonable... Y claro, quiero pensar que Bianca no tiene nada personal en mi contra.

Kiara le dedicó a Bianca una sonrisa descaradamente falsa.

—Pero bueno, si mamá le hubiera creído a Bianca el día de hoy, habríamos cometido una gran injusticia... Si no mal recuerdo, hay una regla en la familia Galindo... ¿No se supone que a los que arman chismes y meten cizaña se les castiga?

La mirada de Kiara se posó directamente sobre la cara de Nuria, quien de inmediato giró la cabeza para ver a Víctor.

El rostro de Víctor se ensombreció al instante.

—Kiara tiene razón. Todo este desastre de hoy lo provocaste tú. Si tu madre no me hubiera hecho regresar a la casa, ¡quién sabe cómo hubieras tratado a Kiara!

Al escuchar las palabras de Víctor, Nuria levantó la fusta que traía y le dio un buen latigazo a Bianca en las piernas.

Bianca soltó un grito de dolor.

—¡Mamá!

Agustín gritó también, pero un segundo después cruzó miradas con Kiara.

Bianca era quien había empezado con todo ese relajo. Además, nadie más que ella habría podido mandarle esa foto a su mamá.

Al pensar en eso, Agustín decidió mejor cerrar la boca.

Al ver que ni siquiera Agustín la defendía, a Bianca se le llenaron los ojos de lágrimas en un parpadeo.

—Agustín... —murmuró con voz temblorosa, luciendo lamentable.

—¡No lo metas a él! Por tu culpa casi malinterpreta a Kiara.

Nuria siguió dándole palazos a Bianca sin remordimiento alguno. Después de todo, Bianca ni siquiera era su hija de sangre.

Bianca sabía perfectamente que Nuria solo la estaba usando como su saco de boxeo.

Como no había podido someter a Kiara, ahora se estaba desquitando con ella.

—¡Abuela, no le pegues a mi mami... no le pegues a mi mami!

En cuanto Rosario vio que lastimaban a Bianca, rompió a llorar a gritos.

—¡Mi tía es mala! Todo esto es por su culpa... Tío, por favor, ayuda a mi mami...

Al principio, Agustín sí quería que Bianca recibiera una lección. Por lo menos para que dejara de provocar a Kiara mientras ella siguiera siéndole útil.

Pero no pudo soportar las lágrimas de Rosario.

—Mamá, ya no le pegues. Bianca ya no es una niña, ¡la estás humillando demasiado!

Agustín le arrebató la fusta a Nuria de un tirón.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Contraataque de la Exesposa Multimillonaria