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El despertar del Dragón (Jaime Casas) romance Capítulo 1624

Rigoberto se dio cuenta de algo de inmediato.

—Entonces, ¿el Manantial del Dragón no se había secado, sino que había sido robado por ti?

De pronto comprendió por qué el recurso más importante de la familia Duval, el Manantial del Dragón, disminuía y dejaba de existir.

Resultó que Giovanni lo había estado utilizando en secreto.

Giovanni siempre había estado a cargo del Manantial del Dragón y Rigoberto nunca sospechó de él. Ahora que lo pensaba, se daba cuenta de que la verdad era como una sátira punzante.

—¡Traidor! Nunca te perdonaré…

Rigoberto estaba furioso. Cargó hacia Giovanni una vez más. Sin embargo, justo cuando avanzaba dos pasos, fue controlado por una fuerte fuerza de atracción. Jaime movió la mano y atrapó a Rigoberto con facilidad.

—¿Cómo te atreves a engañarme?

Jaime miró a Rigoberto antes de lanzarle un puñetazo.

De la boca de Rigoberto brotó sangre fresca mientras su rostro se contorsionaba de dolor.

—Jaime, una vez que me mates, nunca sabrás dónde está tu madre…

Rigoberto apretó los dientes.

—Dímelo. ¿Dónde has escondido a mi madre?

Jaime agarró a Rigoberto por el cuello y lo zarandeó mientras gritaba.

—Jajaja. No te lo diré. Me aseguraré de que nunca puedas verla…

Rigoberto soltó una sonora carcajada.

—¡Ah!

Jaime le dio un puñetazo furioso a Rigoberto. Era como si hubiera perdido la cabeza.

Cada puñetazo aterrizaba en la carne de Rigoberto. La cara de Rigoberto estaba destrozada, pero aun así se negaba a hablar. Se aferraba a su último aliento, pero no reveló dónde había escondido a la madre de Jaime.

—A tu madre se la han llevado sus subordinados al Palacio de la Nube Violeta —reveló Giovanni.

—¿El Palacio de la Nube Violeta? —Jaime frunció el ceño. Ya había oído hablar de aquel lugar.

Antes, gente de ese palacio había pedido la mano de su madre en matrimonio, pero su madre escapó y fue perseguida por los hombres del Palacio de la Nube Violeta...

—¿Dónde está el Palacio de la Nube Violeta? —preguntó Jaime.

Jaime dirigió una mirada indiferente a Rigoberto antes de pisotearlo.

¡Bum!

La cabeza de Rigoberto estalló y dejó de respirar al instante.

Después de matar a Rigoberto, Jaime se volvió para mirar a todos los demás miembros de la familia Duval.

Todos bajaron la cabeza y evitaron su mirada.

—Jaime, tú y yo tenemos la sangre Duval corriendo por nuestras venas. Además, ellos no saben nada. Espero que no los mates... Mientras me convierta en el patriarca, anunciaré a todo el mundo marcial que somos tus aliados. Nunca nos convertiremos en tus enemigos —dijo Giovanni a Jaime con sinceridad.

Jaime miró a Giovanni. No sabía si éste decía la verdad. Sin embargo, era cierto que los miembros de la familia Duval no sabían lo que hacía Rigoberto, pues cometía tales pecados en solitario.

—¡Está bien, te creeré!

Jaime asintió.

Giovanni estaba extasiado. Con el apoyo de Jaime, podría asegurar su posición de patriarca. Nadie se atrevería a ir contra él.

Giovanni se convirtió en el patriarca de la familia Duval. Jaime se quedó en la residencia de los Duval y esperó el regreso de los cuatro hombres...

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