¡Pum!
El alto mando de la Secta Destripadora se golpeó con fuerza contra la pared. La sangre brotó al instante de su boca antes de expirar.
Todos se quedaron estupefactos y miraron a Forero con asombro.
Para llegar a ser uno de los altos mandos de la Secta Destripadora, uno debe ser al menos un Gran Maestro de Artes Marciales de Quinto Nivel. Para su sorpresa, un poderoso luchador de este nivel fue asesinado tras ser lanzado de un solo movimiento.
En ese momento, todos los altos mandos de la Secta Destripadora se levantaron, temblando de miedo.
Incluso el rostro de Augusto palideció en respuesta.
Forero tomó el té, le dio un sorbo y, asintiendo con la cabeza, dijo:
—Bueno, no está mal. Es el mejor orange pekoe. Ven a probarlo…
Forero hizo un gesto a Jaime para que se acercara.
Jaime se acercó. Un alto cargo de la Secta Destripadora se movió al instante para cederle el asiento.
Jaime tomó asiento junto a Forero, uniéndose a éste para tomar el té. Mientras tanto, los miembros de la Secta Destripadora sudaban la gota gorda. Casi se les para el corazón del susto.
—¿Quién es usted? —preguntó Augusto con timidez.
¡Paf!
En cuanto Augusto dijo eso, Jaime agitó la mano, y una ráfaga de su energía marcial golpeó al instante la cara de Augusto.
—No mereces conocer nuestras identidades.
Jaime miró con frialdad a Augusto y este se apresuró a cerrar la boca.
Forero dio un sorbo a su té y le dijo a Augusto:
—Tengo hambre. Ve y tráenos algo de comer.
—¡De acuerdo!
Augusto asintió con fuerza y salió corriendo de allí. Al mismo tiempo, los altos mandos de la Secta Destripadora siguieron su ejemplo. Jaime y Forero no les impidieron salir.
Los miembros de la Secta Destripadora dieron un largo suspiro de alivio cuando por fin salieron de la sala.
—Mi señor, ¿qué debemos hacer? Los dos parecen bastante poderosos. Deben de ser marqueses de las artes marciales —preguntó uno de los altos cargos de la Secta Destripadora.
—Intentemos entretenerlos primero mientras esperamos a que los Túnicas de Cobre Negro regresen del reino secreto —dijo Augusto.

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