Entrar Via

El despertar del Dragón romance Capítulo 1749

Al ver aquello, Jaime tuvo que dejar de moverse. Al instante, una llama azul claro se encendió en su palma. Se fortaleció con el Poder de los Dragones y se intensificó.

Jaime decidió usar fuego contra fuego. Empujó un poco la palma hacia abajo, y la llama azul claro se extendió de inmediato hacia el suelo, formando un muro de fuego ante él.

—No puedo creer que también conozcas la Magia de Control de Fuego. Lástima para ti, lo que estás haciendo no es más que un truco insignificante.

El hombre no pudo evitar soltar una risita burlona al ver el muro de fuego frente a Jaime.

¡Whoosh, whoosh!

Bolas de fuego penetraron en el muro de fuego en un instante y golpearon a Jaime.

En un instante, el cuerpo de Jaime estalló en fuego y se desplomó en el suelo.

Al momento siguiente, notó que el hombre saltaba por los aires. El fuego comenzó a arder incluso en el aire, y fue como si toda la sala se cubriera de fuego.

Las llamas se abalanzaron sobre Jaime con una presión horrenda, pareciendo que iban a destrozarlo. Jaime rechinó los dientes mientras sus articulaciones crujían por la fuerza abrumadora. Los ojos se le inyectaron en sangre, e incluso empezó a sangrar por la nariz y la boca.

Pero justo cuando el fuego estaba a punto de caer sobre Jaime desde el aire, sintió un repentino frío glacial. Entonces, vio una fina niebla que se derramaba sobre el fuego y lo extinguía.

Jaime se quedó atónito porque no tenía ni idea de quién le estaba ayudando. Cuando se volvió para ver de quién se trataba, se sorprendió al ver que era la mujer de antes.

—¿Qué haces?

La ira se reflejaba en el rostro del hombre cuando se volvió para mirar a la mujer.

—No puedes matarlo, así que deja que lo haga yo.

Con una expresión gélida, la mujer se acercó a Jaime, al parecer todavía resentida por el puñetazo de hacía un momento.

Al ver la reacción de la mujer, el hombre no dijo nada más. En lugar de eso, retrocedió unos pasos.

Mientras la mujer miraba a Jaime, la energía helada de su cuerpo lo envolvió.

Cristales azules helados se formaron de inmediato en el cuerpo de Jaime, y del suelo surgieron carámbanos que parecían una jaula que lo atrapaba ahí.

Jaime quiso liberarse, pero notó que no podía mover ni un músculo, pues su cuerpo estaba demasiado rígido.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El despertar del Dragón